Miro el mar desde el local arabe del Mas Nou (Maresme) mientras oscurece. Frente a mí veo palmeras, faroles y bancos de playas vacíos. El sol cada vez se esconde más... Poca gente en las calles; cada diez minuto pasa el tren en cualquiera de los dos sentido; los autos circulan raudamente por la ruta hacia Barcelona o hacia el lado de la costa Brava. Como siempre estoy sólo, parece una enfermedad que no me deja. No sé como vencer la soledad, pareciera que no hay salida. A veces pienso que voy a enloquecer pero al final sigo vivo y traspaso esos momentos de locura. A veces pienso que soy yo por buscar y buscar algo que no existe pero lo cierto es que casi no tengo amigos. Busco en mi memoria la gente que conozco de Barcelona y sólo con Joan, joseph y Olivia logré cierta amistad.... También con Bruno, el muchacho del trabajo. Pero con ninguno de ellos salgo seguido. A joan lo llamé ultimamente varias veces pero dice estar ocupado con el trabajo y la universidad. Olivia volvió a argentina porque el padre se enfermó de gravedad y josep está con un dolor muscular en la espalda que le impide salir de su casa. El otro día conocí a una chica mientras le hacía la encuesta pero ya la llamé tres veces y nada. Siempre soy yo el que llama a todos, me siento ridículo. El otro día leí en un libro de autoayuda que si la gente te rechaza es por algo que uno tiene. Puede ser pero la verdad que no sé cual es mi problema, quizás me aparto demasiado de todo, quizás tiendo a aislarme, quizás no sé acercarme lo suficiente pero empiezo a pensar como hace unos años que los libros de autoayuda no sirven demasiado aunque siempre se sacan algunas buenas ideas. El otro día leí uno sobre el optimismo de Rojas pero me pareció superficial y comercial con muchos baches, ninguno me parece serio, de todos los que leí me quedo con uno llamado "optimismo inteligente".
Octubre 2007
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