sábado, 5 de abril de 2008

La gente se desparrama en la playa mientras el sol de a poco se va inclinando sobre el oeste y aunque todavía falta para ocultarse ya no da el mismo calor que unas horas atrás. Caminamos por la rambla que bordea la playa y observamos a la derecha la arena llena de turistas que van y vienen con toallas y sombrillas, reposeras y sillas hacia los hoteles, casa o camping de un día que finaliza. El tren nos dejó ayer en Bahía Blanca y de allí en un micro llegamos a la costa. Ahora, cada uno con sus mochilas, preguntamos por el camping agreste que queda cerca del faro mientras conocemos el centro del pueblo. Hablamos poco, pero las peleas duras han quedado atrás; el sol entibia nuestras caras y me siento muy jóven aunque ya tengo 23 años y no me molesta ser menor que vos. Todo lo que tengo es bastante y hasta podría decir que es la felicidad, todo lo que busqué durante tiempo, a pesar de ciertos rasgos desdeñosos de tu carácter pero lo que más me gusta es el cariño que expresas con la necesidad de que te protega aunque no te quieras mostrar en público.
El mar a la derecha está más azul que nunca en este verano inolvidable y aunque no tenemos dinero yo me siento rico, afortunado o como quiera llamárselo; en fin, completo, si estoy con vos.. La muerte no existe, todo es eterno y tengo un corazón que doy por tu amor. ¿qué no hubiera dado por vos en aquella época?.
Por momentos nos deteníamos en la Rambla y nos reíamos. Mirábamos la línea del horizonte y al lado nuestro las carpas con las familias que mateaban y los chicos que correteaban.
Recordaba los corazones dibujados en las paredes de los monoblcks de tu barrio y mis celos por esa pintada que te nombraba y no había escrito yo. No hay consuelo ni reparo si pienso en ese día, no lo hay.
Tantos días sin dormir pensando en tu sonrisa y en tu manera perezosa de caminar, tantas ideas acerca de como encararte, de como decirte que me gustabas. Pero un día sin saber como me dijiste que sí, ni me acuerdo como fue todo pero me aceptaste después de tanto seguirte y acompañarte.
Atras habían quedado las pesadillas y los miedos, los enanos cínicos que en sueños se burlaban de mi desconsuelo mientras pasaban abrazados a hermosas mujeres y me decían nunca serán para vos gilito, nunca, no te das cuenta de que no te da el cuero, yo soy mucho mejor que vos aunque sea un enano, no te das cuenta, tengo filo, tengo chamuyo, nunca tengo miedo y sobretodo se mentir que es lo fundamental, no te das cuenta idiota, todo eso me decían con la vista los enanos con sus mujeres de miradas hermosas y filosas que me miraban apenas unos segundos para abrazarse al cuerpo de sus enanos bien compuestos y seguros. Y yo me levantaba sudando y me decía porqué, porqué, si no soy tan feo, si no me quedo tanto tiempo callado cuando hay chicas alrededor, pero bueno esas pesadillas ya habían pasado.
A donde te hubiera seguido con tal de estar junto a vos. Y ahora la gente se desparrama en la playa a nuestra derecha mientras el sol se oculta muy de a poco sobre el oeste para desaparecer durante muchas horas. "Este lugar es hermoso" dijiste de golpe en el camping por la tarde luego de la playa y me diste una carta donde me pedías disculpas por haberte comportado mal conmigo. En otra carta me llamaste mi amor y tus palabras me llegaron como nunca por eso hoy guardo tu carta en un sobre en mi cajón, hoy guardo mis recuerdos con vos y los escribo después de más de un lustro sin amor y en soledad.
Ahora los enanos volvieron otra vez a mis malos sueños y se ríen con más maldad que antes y sus mujeres son más hermosas y soberbias pero ya ni siquiera me miran, sólo me miran los enanos y lo que me dicen con la mirada es todavía más doloroso pero llegará el día lo sé en que ellos se quedaran enmudecidos y sus miradas cuando pasen al lado mío miraran con admiración y yo no entraré en su juego porque nunca tuve nada que competir con aquellos enanos, remedo de cualquier cosa que se propongan ser.

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