domingo, 30 de diciembre de 2007
Me despertaron los gritos de Mónica muy temprano y casi no pude dormir durante el resto de la mañana. Estaba muy cansado, me había acostado a las dos de la mañana con la intención de dormir después de una semana de trabajo y no lo pude hacer. La mujer se la pasa gritando, anunciando sus problemas a los cuatro vientos o a un interlocutor invisible. También le grita a la hija que se le escapa de un lugar a otro y por momentos quiere entrar a mi cuarto. Cada día hay un problema nuevo, ahora parecen que la hechan del piso y claro, yo también estoy en el asunto. Me pidió 300 E. de préstamo pero no se los voy a dar, ya le presté varias veces, aunque no tanto y no puedo seguir perdiendo dinero que no me devuelve, al final... para que trabajo? Estoy cansado de estar mal, no tener un lugar cómodo para estar, llegar cansado del trabajo y no poder sentirme "en mi casa", escuchar los gritos, no tener alguien con quien hablar en paz, es una mierda, siento angustia, soledad, hasta cuando. Trabajo con angustia y cuando llego también tengo angustia. Había pensado quedarme aquí hasta que llegue mi hermano pero viendo como son las cosas quizás tenga que buscar un lugar para febrero. Ya no aguanto más, hasta donde tengo que esperar. Gritos, problemas, todo sobre mí. Encima no llama ningún inquilino para la otra habitación y así menos va poder pagar los 1200 Euros que debe para que no la hechen. Le dije que haga papelitos anunciando el piso que yo le hago fotocopias y los pego por los negocios de la zona. En eso estoy pero me siento ridículo e inutil, cansado, sólo, triste y con frío. Bueno, tengo trabajo, comida, un lugar para dormir, algunos ahorros y estoy en Barcelona pero quiero estar mejor, poder conectarme con la gente y dejar esta soledad que me acosa y por fin vivir en un lugar cómodo. Siempre el destino te saca algo, como si hubiera algo alla arriba que te da y te saca y no permitiera que tuvieras lo suficiente para estar completo. El año pasado no tuve un euro pero estaba bien en ese piso del Borne, ahora tengo un poco de dinero pero no sé como usarlo, ya probé en varios pisos y las dos fueron malas experiencias, quizás sea mi culpa, por no saber elegir por seguir mal sin hacer nada. Quiero liberarme, sentirme libre y en armonía; el problema es mi falta de acción y mi inmovilidad. No puedo estar siempre con soledad, angustia y sin buscar lo que me puede hacer mejor. Pero quizás la vida sea eso, considerar lo poco y bueno que se tiene y pensar que siempre se puede estar peor pero este pensamiento puede ser un conformismo ya que al mismo tiempo tengo todo para estar bien y no puedo, como si estuviera desaprovechando mis días y mis posibilidades y sufriera innecesariamente. Sigo leyendo a Robinson Cruzoe.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario