Barberá del Valles es un lindo pueblo; es el que más me gustó de todos lo que trabajé el último mes . Desde la estación de trenes se puede ver una parte de la zona con casas bajas y unos blockes verdes y grises de altura mediana a la distancia; aunque en realidad este es el pueblo llamado Badía, otra zona. En el medio se ven árboles y a lo lejos las montañas del "valles". Por el verde y la amplitud de la zona da la impresión de estar mucho más alejado de Barcelona y no es así ya que en tren son unos veinte minutos desde Plaza Cataluña. Es la segunda vez en mi vida que vengo aunque pasé decenas de veces en el camino a terrasa; pienso que de vivir en un pueblo cercano a Barcelona viviría en este lugar, es pequeño y tranquilo, parece muy natural y apartado con montañas detrás aunque por ahora prefiero vivir en la ciudad. La otra vez que vine a trabajar me gustaron unos blockes sobre la plaza Rusiñol, además también me gustó la pequeña plaza con el bebedero de agua.
Hoy estuvo nublado y llovió de a ratos; todo parecía un poco apagado, incluso el campo cuando se iba abriendo luego del extraradio barcelonés; desde la ventanilla escasa gente por las calles; bajé del tren con muy pocas ganas de trabajar y me senté en el bar con un café. Mientrás miraba la ciudad vacía escuchaba las conversaciones detrás mío: Una chica se había olvidado los apuntes de la facultad en el tren y ahora el jefe de la estación trataba de comunicarse con Terrassa para que cuando el tren llegara recuperaran los apuntes. Hablaron mucho tiempo sobre más o menos esto: todo depende de la persona que encuentre las cosas, alguien las puede tirar, alguien las puede robar, alguien las puede devolver. Contaron anécdotas con respecto a esto, sacaron conclusiones con las que estuve de acuerdo, con las que no: la gente es buena aunque uno tienda a pensar lo contrario, aunque hay algunos a los que le gusta hacer maldades y quizás tire los apuntes por la ventana o se los lleve. Hablaron de anécdotas relacionadas con las perdidas y encuentros en los trenes. Muchos lugares comunes aunque ciertos, el eterno tema del bien y el mal. Mi conclusión: quizás haya más bondad y esto es alentador pero el mal es poderoso y destructivo y cuando este se produce no hay nada que hacer aunque pensar que hay más bien que mal produce tranquilidad y reconforta pero saber que el mundo está mal quizás por ese mal que sea tan poderoso...., Aunque en el bien también puede haber mal, en fin , el eterno dilema del yin- yan.
Diez minutos después encontraron las cosas de las chicas. Ella tomó el próximo tren a Terrassa para recuperarlas. Yo pagué el café y caminé hacia los blockes para hacer encuestas. La calle se llamaba Cantabrica, había negocios, cafés, fruterías, un especie de centrito. Empecé alrededor de las dos de la tarde luego de comer el sandwich de atún que tenía en la mochila en la escaleras que bajan desde la estación hacia Badía la parte izquierda del pueblo, primero las casas bajas lindas, luego los blockes verdes. Terminé casi a las siete de la tarde pero muy cansado; siento que cada vez tengo menos ganas de trabajar haciendo encuestas, no es como al principio que estaba entusiasmado y me esforzaba por hacer siempre siete, este mes a duras penas hago cinco cada día, serán las fiestas o el final del año o será que esto no me da más que dinero. Me siento un poco triste y sólo, siento que tampoco hago lo que me gustaría como escribir en alguna revista o periódico por ejemplo pero tampoco sé si lo podría hacer, además no busco algún trabajo en periodismo.. donde ir? con quien hablar? cuales son las conecciones? También me tiene mal el tema de no lograr vivir en un lugar que me guste y no hacer lo suficiente para cambiarme, además de casi no tener amigos. Bueno, espero a mi hermano que llega en 40 días, mientras tanto me cuesta erradicar la tristeza. Todavía no se con quien pasaré las fiestas, no arreglé con nadie, faltan sólo tres días y hay mucho ambiente del que no me puedo evadir. Diciembre 2007.
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