Pasé la noche en Blanes sin dormir porque perdí el tren, aunque en realidad no me preocupé demasiado por ver los horarios en que volvían a Barcelona; creo que dejé que el azar dirimiera mi suerte, quizás me daba lo mismo ya que la noche estaba muy linda y unos afiches anunciaban recitales que me interesaban en el marco de la conmemoración del 11 de septiembre en Cataluña. De todos modos fui caminando hasta la estación y tarde cerca de media hora donde me enteré que el último tren a Barcelona había pasado a las 22:00 y ya eran las 23:00 además en la estación no había nadie y estaba todo cerrado y oscuro. Volví caminando otra vez a la costa y como me perdí en un barrio de bloques, adonde siempre volvía, dando sin saber vueltas circulares, tardé casi una hora en llegar otra vez a la zona de la playa. Tocaban varias bandas. Cuando llegué tocaba Obert- Pas, banda catalana independentista, aunque después me enteré que eran de Valencia. El recital lo organizaba Esquerra, la izquierda catalana y se cantó contra el fascismo antiguo y actual, aunque la verdad que no me gusta demasiado el nacionalismo catalán, aunque si la lengua y su cultura. El ambiente estaba muy movido y animado, las canciones me gustaron así que´por momentos me unía al baile SKA. La banda anterior cuyo nombre no me acuerdo había hecho te "tiraré del altar" de los cadillacs, cuya versión me llamó mucho la atención por la variación que hacían de la melodía cuando iba rápido: "cuando comienza a irse el sol y la ceveza ya se empieza a acabar"... además de la pronunciación con zeta española. En la explanda del paseo marítimo había mucha gente, la noche era hermosa con la luna iluminando el mar y todo el espectáculo. El recital duró hasta casi la 2:30 y luego me quedé un tiempo sentado en una silla, al lado de un stand donde vendían remeras con estrellas y banderas independentistas, además de otras con el estampado de la banda; vi como unos ingleses compraban varias de estas remeras y me pregunté si entenderían algo de lo que significaban los logos sobre la; después di vueltas por el centro de la ciudad y traté de dormir en un banco, pero el frío no me dejaba y siempre me terminaba levantando de los lugares en que me tiraba; no iba a pagar un hotel para dormir tres horas así que la decisión era dura y como siempre que duermo en la calle las horas de la madrugada son las más difíciles, no pasan nunca. Alrededor de las cuatro y media caminé en dirección a la estación de omnibus desde donde salía un bus a la estación de trenes, esta vez no pensaba ir caminando. Como ahí tampoco pude dormir volví otra vez a la costa y subí a la roca de Blanes donde por supuesto no había nadie y desde allí contemplé al pueblo en silencio iluminado por la luz de la luna. Hacía frío, saqué la toalla de mi mochila y me cubrí pero no lograba calentarme. Caminé otro rato por la costa, me crucé con algunos chicos que habían estado en el recital pero no hablé con nadie. Me quedé un buen rato mirando el mar iluminado por los faroles de la costa y volví despacio a la estación de omnibus donde tuve que esperar sentado más de una hora hasta que un bus me trasladó a la estación. Desde allí a Barcelona el tren tardó casi una hora avanzando al lado del mar en la madrugada fría de la costa Catalana. Yo dormí casi todo el viaje.
Septiembre 2007
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