viernes, 7 de septiembre de 2007
Es una vieja canción escucho que dice María José mientras trato de entonar las primeras estrofas y dos personas que pasan me miran con extrañeza y perplejidad, aunque para mí no es vieja, pienso, porque empecé a escuchar el disco hace poco tiempo. Después de esas palabras ella me sigue con la voz pero Marisa queda en silencio. Estamos en Bologna, atrás de la plaza Mayor, sentados en el cordón de la vereda y tomamos una cerveza protegidos por la galería de la llovizna fría. Marisa, Boliviana de Cochabamba que vive en Espáña hace seis años y María José, andaluza de Jaén sin duda dos chicas muy particulares; la verdad, Marisa me gusta pero no sé como entrarle, además no puedo soportar que le diga todo el tiempo a su amiga "mira a esa tía", si se hace la lesbiana o si lo es, no tiene que estar refregandomelo en la cara y más cuando ya sabe que le gusto; me estoy acostumbrado demasiado a las decepciones con las mujeres. Cuando parece que tengo buena onda con alguna resulta que le gustan las mujeres o no sé... quizás es precisamente por eso que pude conectar, pero es mejor esperar, quizás más tarde le pueda decir algo. Por entre los edificios, arriba del supermercado que tengo enfrente se ve un cielo muy gris con nubes aún más oscuras pero algunos relámpagos entrecortados le agregan algo de claridad a la oscuridad. Mientras María va a comprar más cerveza Marisa y yo escribimos, cada uno reconcentrado en lo suyo. Ayer me leyó algunos pensamietos y reflexiones que tenían mucha coherencia y reflejaban bastante su modo de ver el mundo como ella misma lo definió, "un caleidoscoio de colores". Algo más puedo leer sin que ella se de cuenta "No te fíes pero tampoco desconfíes, tal vez mañana el tiempo pueda marcar mejor sus horas" . Una calle de Bologna, niebla, frío y poesía en este invierno del nuevo año europeo, mientras escucho el retumbar de los zapatos de la gente en el asfalto que pasa apurada y habla por celular en italiano. Todo es diferente a lo visto hasta ahora, estoy en otro continente, en lugares con los que alguna vez soñé pero nunca supe si realmente iba a poder llegar y cuando lo pensaba desde argentina me parecía irreal, alguna vez estaré en Europa? alguna vez? Incluso puedo sonreir mientras busco en las ciudades viejas y me pierdo en las galerías de la sabiduría medieval. El arte es un refugio y por eso no voy a dejar de escribir y cantar aunque nunca me quede conforme con lo que hago le leo rápidamente. Otra vez María José y la vieja canción, no tan vieja para mí "el corazón me grita, me dice que no vuelvas otra vez, una vez tuve una vida, no era fácil, pero era mía y ahora me falta lo más importante"Esa es otra parte de la vieja canción pero fines de los 90 no es hace tanto, así que la canción no es tan vieja y me hace recordar a la época en que iba a bailar con Tucho Rock @ Roll a San Telmo, esa época del final adolescente que pasó hace mucho pero la recuerdo hace tan poco. Sigo con mi lectura en voz alta "estos días del presente que me hacen amar lo que no tengo y se pasan sin darme cuenta ¿ por qué para amar siempre hay que poseer? Así termina esta texto que quiere expresar la melancolía que sentí en ese principios del 2007 con estas chicas que conocí una nche en el hostel alejado de Bologna y con quienes salí a caminar dos días seguidos para después seguir hacia Venecia.
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