viernes, 14 de noviembre de 2008
Salí a caminar un poco. Primero anduve despacio por Paralel abajo y paré a comer en la Pizzería vieja, esa pizzería que en la entrada solo dice Pizzas y que me hace acordar a Retiro o a Constitución por los colores marrones y la simpleza, una barra, un horno, azulejos, ninguna decoración estrafalaria, sólo lo indispensable para cocinar. El dueño, un Uruguayo que lleva décadas acá, cuando no trabaja se la pasa leyendo un libro del lado de la calle, hiperconcentrado en esa tarea, como si el trabajo no fuera tan importante, algo secundario que hay que hacer para poder vivir pero no la tarea principal, lo importante es leer. No sé que libro estará leyendo pero parecen clásicos porque siempre son libros gordos y ediciones antiguas aunque nunca pude ver el titulo de ninguno. Los domingos a la hora del futbol hay una vieja radio que transmite los partidos y se reúne mucha gente a hablar y comentar los resultados. Sin embargo, hoy viernes 7 de la tarde, el lugar está vacío, el único que come parado en la barra soy yo aunque al fondo hay otro hombre jóven de pelo largo que habla con el pizzero, empleado que tiene tantas atribuciones como el dueño o incluso más ya que parece encargarse de todo. Hoy me faltaban unas monedas y me dijo que no me preocupara, que por cincuenta centavos no iba a ser más rico ni más pobre y se rio. Comí dos porciones enteras, tomé una coca light y luego caminé por Nou de la Rambla derecho con más ritmo que antes; subí un par de veces por las ramblas y después fui hacia El Borne; entré en el Parque de la ciutadella. Me quedé sentado un rato por la estatua que homenajea a la exposición universal de 1888, esa gigantesca estatua pero hacía mucho frío para quedarse y seguí caminando. Luego, cuando volví pasé por el convento que está al lado del museo de chocolate. Anunciaban un recital gratuito en el bar del lugar. Pregunté y me dijeron que ya empezaba, entonces entré. Me gusta la arquitectura de este convento, los detalles de los arcos, el patio, la tranquilidad del lugar. Pasé al bar: era una chica argentina llamada Ignacia que hacía un pop Electrónico según anunciaban. Abrió con el tema de Charly "Vía Muerta", una linda interpretación. Después cantó algunas canciones en inglés y otras en español que supuse eran de su autoría. Me quedé pensando si estaría viviendo en Barcelona o estaba sólo haciendo una gira, no sé porque se me dió en pensar eso y de alguna forma pensé en que sería lindo vivir en Argentina y desde allí tener la posibilidad de viajar al exterior, fortuna de la que gozaban muchos artistas. Anunció un próximo concierto para el jueves 27 de noviembre por la zona del metro de torrassa, zona de muchos latinos, vieja zona conocida por mí por haber trabajado tanto con las encuestas. La chica tenía actitud y mucha seguridad en la interpretación, además era muy sensual al expresarse. Al terminar me quedé un rato en el bar observando el ambiente y como se retiraba la poca gente. Cuando ya no quedaba nadie me fui hacia la rambla del Borne y me quedé sentado en un banco mirando a la gente. Luego le compré una cerveza a un vendedor ambulante Pakistani y seguí mirando a la gente en un banco de piedra sin hacer nada.
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