lunes, 21 de enero de 2008

   Santa Coloma es la penúltima estación de la línea Roja dirección este. Desde Navas son siete paradas. Hoy domingo fui a trabajar sobre la calle Terrassa que empieza cerca de una plaza donde había mucha gente de distintos orígenes sentada en sus bancos: chinos, árabes y Dominicanas que cuidaban a sus hijos. Día muy extraño con recuerdos de la resaca de la noche en calles alejadas del centro después de haber leído unos textos en Art-mirall en el Borne y haber conocido a dos chicas catalanas, actrices de profesión. Estuve con josep y Joan, tomamos cerveza, hicimos una escritura automática, tocamos la guitarra, hablamos sobre Buenos Aires y Barcelona y luego estuvimos en un local de salsa por el Barrio Gótico, cerca del correo, aunque yo apenas entré, salí; en realidad ni siquiera entré, apenas asomé en la oscuridad y luego me volví. En el grupo había también una chica húngara que casi no hablaba pero hacía sonidos extraños con un instrumento que se colocaba en la boca:Tong- Tong casi sin hablar y escuchaba en su discman música de europa del este. Una de las chicas actrices bailaba en la calles un ritmo muy particular, mezcla de chacarera y sardana. Había estado hacía unos meses en Argentina. Áhora tenía estos recuerdos mezclados mientras caminaba por Santa Coloma. También me acordaba de una parte de un libro de Houllebecq llamado Plataforma que había leído con josep: El viaje a Tailandia, el mundo de los negocios y el sexo masoquista, la amena e irónica descripción de un francés despreocupado y cínico o ni siquiera, quizás un francés aburrido de su cómoda posmodernidad de la que no podía salir. En fin, así andaba yo por Santa Coloma, pensando en varias cosas a la vez mientras tocaba timbres de pequeños departamentos de inmigrantes iguales al que vivía yo en la calle Meridiana. También pensaba en una obra de teatro que las chicas estaban dispuestas a interpretar. Supuestamente Josep y yo la escribiríamos en algún bar del borne o en su casa de Llibretería y Frenería, donde él trataba de recuperarse hacía meses de su fisura . El tema todavía no lo sabíamos aunque la idea era reunirnos los cuatro y hablar sobre eso, claro que para nosotros era una especie de excusa para ver si las chicas nos daban algo más que sus cualidades actorales y su capacidad para interpretar nuestros textos. Estas chicas eran extrañas, parecían diferentes y despreocuadas del mundo material en que suelen caer muchas mujeres. Sería verdad o era puro espejismo de mi fantasía hacia donde corro día tras día sin poder encontrar una verdad. Nunca lo pude saber porque tiempo después Josep se enojó conmigo por llamar a una de estas chicas sin avisarle y no hubo manera de reconciliarme, no quiso hablarme más y yo nunca entendí del todo esta cerrazón. Una vez lo vi bajando por la calle Ferrán, le hablé y me dijo que lo deje en paz, algo un poco raro desde mi punto de vista.
Otro día en Santa Coloma, en la estación fondo por las calles de los músicos, Beethoven, Litz, Mozart. Un día en que me encontré con tres personas que conocía: un chico argentino de flores,"Juan", que siempre toca la guitarra en el tunel de paralel, un chico paraguayo con el que hice un curso de catalán y una chica italiana con la que viví un tiempo en un piso compartido por sagrada familia; demasiada casualidad tres personas conocidas en un mismo día. Juan, el chico guitarrista me hizo pasar, tomamos un poco de vino, al final me quiso regalar un c.d de "Los barranquillos", unos músicos de Santa Coloma pero yo le pagué cinco euros. Luego hice una encuesta más y subí y bajé dos veces toda la calle del Reloj que la gente suele bajar el medio de la misma calle, pero hay que tener cuidad con los buses.
Me llamó Pablo para ver un video en la calle Sicilia, estación "Fondo". El centro cultural se llama "Krida", vimos un video sobre la inmigración, llamado "dejame ser" hecho por una chica argentina que no vino. Luego estuvimos hablando y presentádonos. Había cuatro chicos Sudafricanos, varios dormían en la calle. Parece que pablo está empezando a militar acá, el grupo se llama "Izquierda Solidaridad", hicieron un volante interesante.

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