martes, 29 de enero de 2008

Audaces olas caen bruscamente sobre la playa vacía en donde descanso de tanta fatiga. Las veo venir cada vez más violentas y me crean tensión porque veo como se acercan más y más y me quitan el suave descanso. Entonces camino bosque adentro en espera de que el temporal se calme pero los vientos no son favorables y la tormenta recrudece, cerniendóse también sobre el bosque donde intento protegerme.

  Me adentro todavía más y encuentro una gran roca que por debajo tiene un hueco, una especie de cueva en desnivel. Me introduzco poco a poco, no sin antes embarrarme y mojarme casi hasta la cintura. Dentro de la cueva hay un tiempo de calma pero luego escucho los truenos y me mojan las gotas que caen cada vez con más fuerza.  A lo lejos escucho el ruido intempestuoso de las olas que caen con furia sobre la playa. Por un pequeño hueco veo los relámpagos que se suceden sin parar y la cortina de agua; luego el ruido de los truenos. Siento intranquilidad e impotencia ya que mi mundo de apacible lectura en la playa se ha desbaratado y una inquietante y amenazante tempestad quiebra mi calma a la que había llegado después de mucho esfuerzo. Entonces pienso que nada es previsible y ningún momento apacible puede preparse y aislarse. Busco consuelo en mis pensamientos y no los encuentro. La cueva es muy oscura y la angustia se eleva como el nivel del mar en la costa y ya no tengo forma de ampararme. Siento el agua en mis pies pero salir al exterior sería peor ya que no conozco ningún refugio. Estoy llegando a un límite y lo único que puedo hacer es rezar, pedir con oraciones que aprendí de niño, improvisaciones, frases de consuelo pero siempre vuelvo al mismo punto y no entiendo el porqué de mi situación. Me doy cuenta de que más allá de los rezos no hay nada, es lo único que me sostiene y sigo resistiendo como puedo. Tengo un fuerte dolor en el pecho, quiero gritar y no lo hago. Hago promesas pero se también que si salgo de esto no las cumpliré del todo, quizás al principio, pero luego las olvidaré. Todo esto siento en la angustia y también sé que en el futuro, si salgo de esta situación, minimizaré lo ocurrido y pienso que esto es lo más grave, olvidarse del dolor sufrido y creer que siempre todo estuvo bien que fue algo pasajero y no volverá a pasar, pero es lo único para poder seguir viviendo. Pido, (¿a un dios? ) que por favor la tormenta amaine pero la tempestad continúa y siento que el agua se introduce en las rocas: relámpagos, truenos y el viento que arrecia con fuerza y derriba árboles o grandes ramas contribuyen a amplificar mi temor y me aferro a la oración con mucha fuerza. Paso mucho tiempo así, quizás dos horas con mucho terror, no sé que hacer y trato de dormirme pero se me hace imposible y no es para más. Escribo, luego dejo de escribir.

domingo, 27 de enero de 2008

Que puedo escribir en esta noche de domingo frío de fines de enero en el barrio de Navas de Barcelona; Lo que hice en las últimas horas por ejemplo. El sábado trabajé con las encuestas por la montaña, un barrio arriba de Nou Barris muy apartado de la ciudad con frío, viento y casas bajas de difícil acceso, calles largas que suben por la pendiente de la montaña en círculo; muchos inmigrantes. Se llega ahí con una pequeña línea de metro de sólo cinco estaciones que se toma en Trinidad Nova, al final de la línea amarilla. Durante el trabajo me sentía angustiado porque mónica me pidió dinero y me amenazó junto a un tipo que estaba con ella que no paraba de mirarme. Me decía "yo te voy a explicar como son las cosas" pero yo no le contestaba nada, simplemente me quedaba callado; luego empezó a decirme "no te enseñaron a mirar a la cara" pero yo firme, sin contestar y sin aflojar. Me pidió una cantidad de dinero imposible para mí, cantidad que de prestarle nunca más volvería a ver, arguyendo que la echaban del departamento. Me sentí angustiado toda la tarde, espero que no se vuelva a poner pesada porque voy a tener que tomar una decisión, no puedo dejar que me amenace y la verdad es que me quiero ir cuanto antes pero no quiero perder la fianza. Luego, cuando volví de hacer las cuatro encuestas no me dijo nada y el tipo ya no estaba. Dejé la computadora sobre la cama y en el locutorio estuve dos horas en you tubbe mirando videos de música, miré un par de videos de la banda de mi primo que el miercoles toca de teloneros de La Mancha de Rolando en Mar de ajó en el recital Rock y Arena que organiza el intendente. Luego miré videos de muchas bandas diversas: Ska-p, Rosendo, Ataque 77, La Polla, Los delincuentes, Almafuerte, Intoxicados, Los Abuelos, Soda, Los Redondos, Calamaro, Ojos de Brujo, Manu chao, Caballeros de la quema, Amparanoia, Siniestro total, Los Piojos, Las Pelotas,canteca de macao y muchos más, ponía un video o dos de una banda y después pasaba a otra. Más tarde, ya de entrada la noche, caminé hasta el centro y me di cuenta de que siguiendo a la línea roja por arriba, caminando se llega mucho más rápido, después de la estación Marina viene el Arco del triunfo y ya estoy en el Borne. Anduve un rato por las calles y después lo llamé a Josep desde un teléfono público. Me dijo que estaba despierto y pasé por el edificio en llibretería y Frenería. Nos quedamos hablando toda la noche de literatura y de nuestros problemas: su fisura en la espalda y la postración que lleva hace meses y mi imposibilidad de poder vivir en un lugar cómodo, la mala suerte de terminar en un lugar difícil con una persona psicótica que me amenaza y no saber como hacer para irme. Hablamos también de la especulación inmobiliaria en la ciudad pero el decía con respecto a los problemas que todo es mental, son cárceles nuestras. Hablamos básicamente de si uno es culpable o no de su sufrimiento, si es uno mismo el que genera los problemas, enfermedades, angustias. Hablamos sobre el inconsciente que traiciona y "el niño interior", también sobre nuestras vocaciones y el porqué de no poder dedicarnos a escribir si es lo que nos gusta. Así pasó toda la noche entre diferentes conversaciones. A a las seis de la mañana me tiré en un sillón que tiene en otra sala que da a la calle frenería. Mejor, porque no tenía ganas de ir a mi habitación de la calle Navas. Me levanté alrededor de la una y comimos algo en su vieja cocina. Hablamos un tiempo más y me dijo que mi problema era que transmitía una imágen de sufrido y no elegia lo mejor porque mi "mente" me traicionaba y me llevaba allí. A las tres de la tarde me fui a caminar un rato más, anduve por el paseo Borbón y vi una banda muy alegre de colombianos que hacían habaneras, rancheras, boleros, reggae, llamados "Los Chupitos", estuvo bien. El sol me daba de frente mientras miraba la banda. Hicieron Don´t woman no cry. Luego caminé hacia la playa y tomé un café mientras miraba el mar, seguí caminando un rato más y en la costa me tome el 36 sin saber adonde iba, me bajé en el forum y entré a un centro comercial pero como no me gustan estos lugares salí rapidamente, luego el tranvía hasta Glorias y de ahí volví caminando hasta navas. Mónica parecía más tranquila. Me alegré pensando que el miercoles llega mi hemano de Argentina y el 7 vamos a viajar a Paris. Mi primera vez en Paris, no lo puedo creer, espero pasarla bien. Nada más este fin de semana. En la noche del domingo estuve dos horas más en you tubbe y miré más videos, aunque no tantos como ayer pero la verdad lo que me tiene angustiado es vivir donde no quiero y no hacer nada para salir y las amenazas de esta mujer. Podría llamar a la policía pero no quiero complicar las cosas. Quizás me vaya y pierda los 300 E. de fianza aunque se que es injusto ya que estoy cediendo pero quizás sea la mejor solución.

lunes, 21 de enero de 2008

   Santa Coloma es la penúltima estación de la línea Roja dirección este. Desde Navas son siete paradas. Hoy domingo fui a trabajar sobre la calle Terrassa que empieza cerca de una plaza donde había mucha gente de distintos orígenes sentada en sus bancos: chinos, árabes y Dominicanas que cuidaban a sus hijos. Día muy extraño con recuerdos de la resaca de la noche en calles alejadas del centro después de haber leído unos textos en Art-mirall en el Borne y haber conocido a dos chicas catalanas, actrices de profesión. Estuve con josep y Joan, tomamos cerveza, hicimos una escritura automática, tocamos la guitarra, hablamos sobre Buenos Aires y Barcelona y luego estuvimos en un local de salsa por el Barrio Gótico, cerca del correo, aunque yo apenas entré, salí; en realidad ni siquiera entré, apenas asomé en la oscuridad y luego me volví. En el grupo había también una chica húngara que casi no hablaba pero hacía sonidos extraños con un instrumento que se colocaba en la boca:Tong- Tong casi sin hablar y escuchaba en su discman música de europa del este. Una de las chicas actrices bailaba en la calles un ritmo muy particular, mezcla de chacarera y sardana. Había estado hacía unos meses en Argentina. Áhora tenía estos recuerdos mezclados mientras caminaba por Santa Coloma. También me acordaba de una parte de un libro de Houllebecq llamado Plataforma que había leído con josep: El viaje a Tailandia, el mundo de los negocios y el sexo masoquista, la amena e irónica descripción de un francés despreocupado y cínico o ni siquiera, quizás un francés aburrido de su cómoda posmodernidad de la que no podía salir. En fin, así andaba yo por Santa Coloma, pensando en varias cosas a la vez mientras tocaba timbres de pequeños departamentos de inmigrantes iguales al que vivía yo en la calle Meridiana. También pensaba en una obra de teatro que las chicas estaban dispuestas a interpretar. Supuestamente Josep y yo la escribiríamos en algún bar del borne o en su casa de Llibretería y Frenería, donde él trataba de recuperarse hacía meses de su fisura . El tema todavía no lo sabíamos aunque la idea era reunirnos los cuatro y hablar sobre eso, claro que para nosotros era una especie de excusa para ver si las chicas nos daban algo más que sus cualidades actorales y su capacidad para interpretar nuestros textos. Estas chicas eran extrañas, parecían diferentes y despreocuadas del mundo material en que suelen caer muchas mujeres. Sería verdad o era puro espejismo de mi fantasía hacia donde corro día tras día sin poder encontrar una verdad. Nunca lo pude saber porque tiempo después Josep se enojó conmigo por llamar a una de estas chicas sin avisarle y no hubo manera de reconciliarme, no quiso hablarme más y yo nunca entendí del todo esta cerrazón. Una vez lo vi bajando por la calle Ferrán, le hablé y me dijo que lo deje en paz, algo un poco raro desde mi punto de vista.
Otro día en Santa Coloma, en la estación fondo por las calles de los músicos, Beethoven, Litz, Mozart. Un día en que me encontré con tres personas que conocía: un chico argentino de flores,"Juan", que siempre toca la guitarra en el tunel de paralel, un chico paraguayo con el que hice un curso de catalán y una chica italiana con la que viví un tiempo en un piso compartido por sagrada familia; demasiada casualidad tres personas conocidas en un mismo día. Juan, el chico guitarrista me hizo pasar, tomamos un poco de vino, al final me quiso regalar un c.d de "Los barranquillos", unos músicos de Santa Coloma pero yo le pagué cinco euros. Luego hice una encuesta más y subí y bajé dos veces toda la calle del Reloj que la gente suele bajar el medio de la misma calle, pero hay que tener cuidad con los buses.
Me llamó Pablo para ver un video en la calle Sicilia, estación "Fondo". El centro cultural se llama "Krida", vimos un video sobre la inmigración, llamado "dejame ser" hecho por una chica argentina que no vino. Luego estuvimos hablando y presentádonos. Había cuatro chicos Sudafricanos, varios dormían en la calle. Parece que pablo está empezando a militar acá, el grupo se llama "Izquierda Solidaridad", hicieron un volante interesante.

jueves, 17 de enero de 2008

Encuestas en Cornellá. Me levanté muy tarde, pasado el mediodía y con dolor de cabeza. Almorcé por primera vez en el restaurante chino de la vuelta: "Mi Casa". Ensalada bien completa y albondigas, luego un café. Pagué 6 euros, un buen precio por todo lo que me sirvieron. Me hizo bien ya que tenía mucho hambre y se me pasó un poco el dolor de cabeza. Salí a Meridiana, dia de sol y viento, bueno para ser invierno. Metro hasta sagrera y luego combinación hasta Cornella, casi media hora de viaje, de ahí dos paradas en el tranvía hasta la zona que me tocó encuestar. Empecé a las tres de la tarde y pude hacer las cinco encuestas antes de las ocho. Trabajé siempre sobre la calle Cornella Modern y terminé contento por haber hecho las cinco en tan poco tiempo. Al volver caminando a la estación de tranvía pasé por "Map 21" la empresa en donde trabajé repartiendo volantes hace casi un año. Si pienso en esa época me siento ridículo, casi un mes corriendo como un condenado con un tipo atrás que te vigilaba si dejabas de tirar un volante en una puerta, como pude caer en eso, en realidad fue la obligación lo que me llevó a eso ya que en ese momento había vuelto de italia sin un peso y sin trabajo pero por suerte eso quedó atrás. Ahora con este trabajo no me puedo quejar ya que me da libertad, tranquilidad y dinero, lo que siempre busqué aunque tampoco es lo que realmente me gustaría hacer.
Para volver hice exactamente el camino inverso, tranvía y metro hasta Sants; mucha gente en el hall de la estación, salí a la calle y atravesé unas obras, siempre hay obras y arena y tierra y es noche cerrada, encima me costó encontrar Numancia. Llegué unos minutos tarde a la clase de inglés. Para mi sorpresa mucha gente nueva. La clase crece cada vez más, somos casi veinte, la mayoría latinoamericanos. Se repartieron volantes, se pusieron avisos en Loquo e indudablemente hicieron efecto. Nos dividieron en dos grupos: principiantes e intermedios. Hoy tuvimos conversación. Es una práctica muy buena, se aprende bastante. Al final de la clase cantamos una canción. Hay algunas chicas nuevas. Una me gusta pero se fue acompañada. Como siempre estoy bastante sólo, me cuesta lograr una conversación, establecer contacto, pero me va quedando un poco de gramática inglesa y me despejo después del trabajo. Lo que más me preocupa ahora es poder mudarme de casa, no puedo seguir dejando pasar el tiempo sin hacer nada.

miércoles, 16 de enero de 2008

El rumor se desliza subrepticiamente por las playas mas bacanas. Hay un forastero que pregunta con ironía y ellos responden hipócritas mientras tatuados se tuestan al sol. De nada vale ganar el mundo si se pierde la humanidad. De nada sirve comprar los carruseles si todo sigue igual pero se ve que a ellos nada los inmuta. En la ciudad, ya en otoño, las plazas burlan a los antiguos que días tras días juegan al ajedrez y a las cartas, mientras al lado la fuente llora su soledad; calla pero escupe sus chorros a los mismos cántaros que ayer iban y venían pero hoy no están. Los niños libran su juego y no parece haber inocencia; juegan con tierra y tocan sus cuerpos semidesnudos tras los arboles del rosedal mientras al ciego del arpa y el banderín otros escupen y salen corriendo. El viejo capitán olor a Tigre y zorral no deja de lamentarse de un tiempo pasado y de un general que amaba a su pueblo. La mujer teñida a sus cincuenta intenta otra vez seducir al chico con auto y dinero que pasa imperturbable. La barra sigue en la esquina sin trabajo y sin fe ahogada en humo de porros y relatando el gol del viernes. Cantan las canciones del indio y se acostumbran al mismo olor mientras juntan plata para seguir el viaje. La vieja cuida su almacen y cuando es necesario llama sin dudar a la patrulla. Los niños bien visten su corsé y las niñas mimadas no dejan de mirarlos ya que son buenos candidatos con dientes limpios y huesos sanos. El vampiro acecha en la noche cuando muchos se esconden con sus televisores y otros salen a trabajar con los carros mientras a su lado pasan autos brillantes con hombres que parecen no tener dudas, aunque de noche a veces se les escape una lágrima. Todos se mezclan y este texto que intenta conmover pero no llega a ningún lugar con lugares comunes que son verdades. Ojalá llegara al primer anillo de tu corazón, ojalá te inspirara un no se qué. No es por merodear en las artimañas de los poderosos pero de un tiempo a esta parte siento que mi vacío se fue llenando y ahora lo que no importaba empieza a ocupar un pequeño lugar, ya llegará el momento en el que ocupe todavía más. Mil personajes con sus personalidades distintas poblaran las canciones y los textos. Agradezco que ahora por lo menos veo la escalera. Necesito llegar al primer escalón, necesito empezar. No entiendo como pude estar tanto años sumergido en la noche sin saber que hacer con bronca y llanto. Ahora veo las luces pero tampoco se sí soy capaz de ir hacia donde siempre quise. Por lo menos lo intentaré aunque se que avanzo con mucha lentitud y cuando no tengo algo demasiado interesante que escribir redacto este tipo de textos, parecidos al anterior:
El biombo descubre su puerta pero no se entrevee a ningún comensal. El vacío de nombrar a cuerpos hermosos debajo de baterías aletargadas. El humo corroe la calle mayor y las lágrimas caen artificalmente. Corridas con máscaras cerradas para evitar las toses suicidantes y huir hacia el sol es el lema de los que no salen en las fotos. Los invisibles que sostienen el día se rebelan pero no tienen plana mayor, tan sólo unas anécdotas de chusma barrial en las calles de atrás. Los tanques contienen el agua sagrada que vulnera la sustancia corrompida de los muslos. Hinchas diabéticos preparan sus flamantes cánticos sobre banderas descoloridas que antaño permitían sueños y libertades; son somnolientos que pueden despertar. Las ventanas abren la hospitalidad a los sinceros y las manchas cubren estrategias alienígenas que por un momento electrizante quisieron brillar. Ditirambos y astrolabios dan la bienvenida sobre el crucero mayor con soldados que aguardan la orden principal. El sol ilumina sus frentes sudadas; los cascos brillan inmunes al sol, son fuentes ficticias de energía. De una ventanas lejana surge el sonido que liberará a las victimas y a los asesinos....

viernes, 11 de enero de 2008

Hay una zona de la ciudad que me llama particularmente la atención, queda cerca de donde vivo pero es muy diferente al barrio que me rodea; con sólo cruzar Meridiana y caminar unas cuadras ya todo es distinto. Casa bajas, tranquilidad, unas callecitas apacibles y sin gente. Muchas veces me acerco a este lugar a caminar, observar con detenimiento todo y tomar un poco de sol mientras pienso en la vida; me gusta Barcelona, cada día descubro un lugar nuevo, un rincón por el que nunca había pasado hasta ahora en el año y medio que llevo. Este lugar del que hablo es muy llamativo por lo menos en lo que hace a la tranquilidad. Casi no hay gente, casi no pasan autos, me pregunto quienes serán los habitantes de aquí, que nombre tendrá esta barriada antaño obrera. Arriba de todo hay una papelería llamada Zabala que siempre me llama la atención. La atiende un hombre que parece tener más de ochenta años y siempre habla en catalán aunque uno se dirija a él en castellano. Bueno, nada más que decir sobre esta zona. El que la encuentre que la sepa disfrutar. Queda cerca del mercado Felip II arriba de Meridiana entre Navas y Sagrera.




jueves, 10 de enero de 2008

    Hace casi tres meses que estoy en Barcelona. Todavía no cobré el primer sueldo de Block y hace un mes que estoy literalmente sin dinero pero estoy muy contento de estar acá. Tengo un unico amigo que se llama Joan y vive arriba de la zona de Gracia en el barrio de Balcarca llamado asi por la estacion de Metro. Hoy quedamos en vernos en la puerta de la estación pero como tiene varias entradas nos desencontramos. El me esperaba en la de Republica Argentina y yo en la de abajo; su llamada por movil zanjó la discusión y me pasó a buscar. Subimos por la otra entrada por una escalera mecánica tan alta como nunca habia visto en Barcelona, ni creo que en ningun otro lugar. Desembocamos en la Avenida Republica Argentina donde quedaba su edificio. Joan me había hablado de un Busto que había al lado del metro. Es San Martín, nuestro Libertador le contesto. Libro, junto a Bolivar, la lucha contra ustedes, los Españoles. Contra nosotros no, me responde Joan, algun dia Cataluña sera libre tambien de España. Vamos, seguro que en el ejercito imperial habia Catalanes le respondo, ustedes tambien participaron. Que mierda la guerras, le digo. Que Cataluña sea libre pero sin guerra le vuelvo a decir. Pero si la tierra es libre siempre me quedo pensando pero no se lo digo. Ibamos a escuchar musica en su casa y bajar algunas canciones de internet pero como estaban sus padres lo dejamos para otro dia. Lo espere un momento en la puerta a que trajera los documentos y el dinero. Seguimos por la calle Rep. argentina que bajaba abruptamente. Desembocamos en una zona abierta de mucho movimiento y construcciones. Adelante pasaba el tren y sobre las vias habia un puente improvisado con tablas para los peatones porque estaban construyendo. A la derecha, antes de cruzar se levantaba un edificio muy grande con forma triangular y rectangular a la vez. Una arquitectura rara y muy moderna que poseia grandes ventanales, era la biblioteca Jaime fuster, una de las mas importantes de la ciudad. Una puerta automatica abrio nuestro paso y entramos en silencio. Subimos al primer piso donde había computadoras, estantes con libros y un mueble lleno de discos. Estuvimos revisando mucho tiempo. Joan era socio y me contó que se podían sacar cuatro C.D. por semana. Elegí un disco de Milton Nascimento mientras que el se llevó uno de Franz Ferdinan y otro de Ariel Roth. Salimos de la bilbioteca, previo registro de los discos. Doblamos a la derecha, cruzamos el puente de madera y bajamos dos o tres cuadras por una calle, nos detuvimos en un supermercado Pakistaní donde compramos una botella de lima y cerveza. La cubrimos con una bolsa porque un edicto policial prohibe tomar en la calle y no queríamos tener problemas. Caminamos hasta la plaza del Sol y en el trayecto hablamos de las coyas de castillos humanos; Joan era miembro de la de Gracia. Una niña de tres años había muerto el otro día al caer desde lo alto y las opiniones estaban divididas a favor y en contra del uso de cascos. Seguimos hablando y en la plaza del sol abrimos la bebida. Tomamos despacio, había muy poca gente alrededor, hablamos de algunos otros temas.

domingo, 6 de enero de 2008

    Clases de Inglés gratuita con los chicos Mormones todos los martes y jueves en la iglesia de los santos de los ultimos días en la calle Marqués de sentmenat 35-37 donde hay una plaza en desnivel y unos altos blockes blancos. Fines del 2007, frío.  Sobre estas clases me enteré por un anuncio pegado en un pequeño almacén de hospitalet; empecé a venir en octubre.  Generalmente llego después de atravesar la convulcionada estación de Sants y siempre me resulta difícil encontrar Numancia porque solía perderme en las inmediaciones de la gigantesca estación y en la oscuridad. Mucha gente que va y viene por las calles de la zona a esas horas que empieza la noche. En estos días hay abundante viento que arremolina el polvo y la arena entre los micros que salen y entran de la parada de buses al lado de la gran estación. Al costado hay edificios altos de empresas, hoteles muy importantes con carteles luminosos. Camino hasta la calle de la improvisada iglesia de "los últimos días de Jesucristo". A veces llego temprano, cuando todavía no hay nadie y me quedo sólo en un banco en el hall de entrada sin hacer nada. Mucho silencio y ninguna persona en el lugar, miro los cuadros con motivos religiosos, descanso del trabajo. Hoy por ejemplo, pienso en varias cosas a la vez y después cierro los ojos hasta que de a poco van llegando los demás alumnos. Somos 12: Colombianos, ecuatorianos, catalanes, argentinos y chilenos. No hay africanos, indios ni de europa del este como en las clases de Catalán que hice en Julio y agosto. Los profesores son religiosos jóvenes Norteamericanos del estado de California que "sirven" en esta zona de España y luego se irán a otra ciudad; nos contaron que después irán hacia Valencia. Las clases duran hasta fines de la próxima primavera. Aprovecho estas lecciones ya que no es fácil encontrar clases de inglés gratis y aunque el nivel no es alto siempre se aprende algo. Suelo ir casi todos los martes, algunas veces los jueves. Las clases duran una hora y nos dividen en dos grupos ya que no todos tenemos el mismo nivel. Al finalizar la clase leen diez minutos la biblia y nos cuentan la historia de "Smith", el profeta de su religión, antes de tocar una canción con el piano. No está mal, sólo me encuentro un poco desolado cuando vuelvo caminando en la noche hasta la Línea 3, verde, Placa del Centre. Hago combinación en Plaza España y de ahí directo a Navas donde estoy viviendo desde hace dos meses pero cada vez me siento peor en este departamento, ya van varias noches que no pude dormir por peleas y gritos.
I was born in Buenos Aires but now I live in Barcelona; Is very extrange my life. Which is my way? I ´don´t now for now. I seek harmony for me and the world. I want a rich life and of little work. In the way I will find what I look for. Good nights friends. "I can´t get no satisfaccion" say an important song but other song say "Don´t worry about a thing, cause every little thing´s going to be all right"

viernes, 4 de enero de 2008

Lloré todo el día sin parar. Hacía mucho que no lo hacía y me hizo bien porque la angustia era demasiado grande. Me sentía muy sólo y desgraciado ese lunes por la mañana antes de instalarme en el cuarto nuevo de una mujer que me alquiló. Había pasado tres días buscando sitios para vivir, había visitado quince habitaciones por Barcelona. Las buenas tenían un precio indignante (500 euros). En las pocas, accecibles y pasables que encontré no me elegían. siempre me decían que tenían que decidir entre todas las personas que habían visitado el lugar. Muchos avisos pedían sólo mujeres, otros estudiantes extrajeros; seguramente los tipos se inclinaban por las chicas a la hora de decidir. En Barceloneta había una pieza en un diminuto piso por 400 Euros. Le dije que sí aunque no me convencía demasiado porque era realmente minúscula, era una litera de marinero. El italiano dijo que me avisaría pero cuando me avisó ya era demasiado tarde. Tuve que decidir antes yo porque al otro día me tenía que ir de la habitación del otro Italiano insoportable con el que estuve cuatro meses hasta que dije basta. Me comí muchas pero no más. El hacía lo que quería mientras a mí me marcaba el más mínimo error. Yo nunca le decía nada en cambio él... un día se levantó cruzado y a los gritos despertándome me dijo que me tenía que cambiar de habitación porque los ruidos no lo dejaban dormir tranquilo. Me lo decía furiosamente mientras fumaba su porro matutino; es uno de los ejemplos. Tampoco limpiaba nunca y pretendía que yo limpie por él. Era el dueño de la casa y quería tener un inquilino que casi no respirara mientras él hacía lo que quería a cualquier hora: Tocaba la batería, ponía música a un volumen altísimo, invitaba gente a dormir (generalmente chicas) en el comedor supuestamente compartido. Eso estaba bien pero si yo invitaba a alguien al chabón ya no le gustaba. Bueno hay mucho más pero hay gente que es mejor olvidar... el problema que el cambio a este nuevo lugar tampoco parece bueno, apenas llegué la mujer me mostró sus pechos tras abrirse la bata pero yo no hice nada. Luego me pidió quince euros. Estaba completamente sólo sin que nadie me pudiera ayudar y iba y venía en el metro trasladando las cosas en el bolso y algunas bolsas plásticas mientras pensaba que esto me pasaba sólo a mí.

miércoles, 2 de enero de 2008

Pensaba en el arte, que gran palabra, que resume aspiraciones de belleza y de autenticidad, esto parece ironía pero también verdad. Y luego algo me dice que no escriba más ¿ para qué? pero después... No, no le hagas caso porque esa voz es la que destruye el arte, mi arte que creo que es intención. Todo arte es búsqueda, combinación, pérdida y decepción. Todo arte es actitud, ganas, intuición, vulnerabilidad, llanto, risa, palabras de más y de menos, palabras que sobran y faltan sin querer hacerlo y palabras exactas que hay que saber encontrar e hilvanar; tambien dichos que nunca se dicen y accidentes que pocos ven. Es voluntad, experiencia, hojas en blanco, vómito, catársis, vueltas alrededor de un cuarto o de una silla en busca de la originalidad. Todo arte es acabar de una vez. También distorcionar lo que existe, explicar al revés lo que todos conocen. Es búsqueda de lo que no aparece, es lo inaprencible, la defensa de lo indefendible, es la cabeza que mira al revés, es escribir todos los días un cuento o una canción o lo que salga en el momento sin pensar demasiado pero escribir el sentimiento; es dormir en el techo desnudo y bromear con los serios o ser serios con los livianos. Todo arte invade, rebasa, ataca, sublimina, no deja avasallar y también avasalla. Arte es intención, risa y exageración, mentiras verdaderas, recursos nunca utilizados en la prosa, sintaxis y estructura. El arte es un espiral que no acaba en el techo, es un llanto sin lágrimas absorvido por dentro. Todo arte es un ¿por qué? al porque. Es una pregunta a la respuesta, es una incógnita, es una susodicha verdad que duele, es la sal en la llaga de los seguros, es la perversión inocente, es una meta sin fin o una carrera sin meta ni fin. Es la ambidiestra mano que escribe en casas vacías con música y alcohol. Son los años salvajes que todavía no vinieron, es la juventud no vivida que espera agazapada la hora del despertar, es la escalera infinita que traspasa el cielo y las nubes, es una puerta que invita a un continente sin descubrir, es la ventana que nadie abrió, el paisaje que nadie conoce, es el río crecido que nos transporta a un tiempo nuevo, es la intención del tiempo del arte y es el llanto y la alegría del hombre por la pérdida de la perfección y el paraíso que quizás podamos encontrar de tanto buscar el arte que es la verdad de la expresión sin mentirse aunque el arte consiste en saber mentir autenticamente.