domingo, 8 de febrero de 2009
El metro ya estaba cerrado del lado de Paralel entoces cruzamos Plaza España y vimos que un empleado también estaba bajando las rejas en la otra entrada; doblamos por Creu Coberta y esperamos el bus nit que tardó 15 minutos en llegar. Al subir le pregunté al chofer donde era conveniente bajarse para llegar a Florida y me dijo que la primera parada pasando Torrassa nos dejaba bastante cerca; bajamos alli y caminamos hasta los blockes del barrio; nos guiamos por las torres blancas y altas que están cerca de los edificios; subimos la Av Cataluña en un silencio total. La acompañé hasta una cuadra antes de la puerta de la casa y al despedirme, en carrer de los Pins, donde había una camioneta blanca muy alta estacionada en la esquina y frente a una Farmacia que ocupaba toda la esquina pero ahora estaba cerada la quise besar pero se resisitió y se fue caminando lentamente. Desde lejos le dije que en la semana la llamaría, luego me acerqué un poco y agregué para terminar que si a veces me quedaba callado no era porque estuviera incomodo con ella sino porque cuando no conozco mucho a una mujer suelo se silencioso porque no sé de que hablar, siento que lo que diga no puede tener mucha importancia. Ella me dijo que también era callada muchas veces. Nos despedimos y luego caminé otra vez hasta la calle donde pasaba el 2 en una noche vacía y oscura de Hospitalet; más tarde una pareja de dominicanos llegaron hasta la parada, la mujer hablaba detrá mío, a veces vociferafa. Esperé otros veinte minutos y tardé otros veinte en llegar a Plaza España en un bus casi vacío, solo los dos dominicanos adelante mío, ahora callados. Llegué a mi casa de Paralel y calenté un poco de leche. Se hicieron más de las dos de la mañana. Me quedé pensando en ese encuentro, en esa noche en que fuimos al cine y hablamos lo esencial, lo que se suele hablar en una primera cita, que hacíamos, de donde veníamos, con quienes vivíamos, en que trabajabamos y todas esas preguntas que suelen hacerse cuando se empieza a conocer a alguien. Cuando entramos al cine le sono el móvil y habló mucho tiempo, luego me dijo que era el primo que la regañaba por haber salido conmigo y que le había preguntado la dirección del cine para ir a buscarla. Según los preceptos de su familia no se podía salir con un chico apenas se lo conocía sino que todo tenía que llevar un tiempo y entonces se sentía presionada por la moral familiar por las tradiciones y costumbres. Además los primos le iban a contar este acontecimiento (haber salido conmigo) a sus padres en la ciudad de Trujillo, Perú, lo que iba a complicarla aún más su situación con los familiares de acá. A mi me costaba entender el porqué de tanto escándalo y dificultad pero las cosas muchas veces no son como uno quiere que sean y hace un tiempo que ya aprendí a no quejarme más cuando como tantas veces las cosas no se me dan. Salgo con una chica que apenas conozco y que tiene a sus familiares acosándola por salir conmigo, lo más raro es que algunos están en Trujillo, Perú.
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