Volvío la luz al departamento después de más de dos día de apagón en casi toda Barcelona, aunque el barrio de la Sagrada Familia, donde vivo, fue el de los más afectados, ya que el corte duró más que en otros lugares. La comida que tenía en la heladera se arruinó: el queso está feo, la manteca rancia, la carne en mal estado. Nadie me lo va a pagar, sólo unas disculpas de la presidenta de Fecsa Endesa por radio,diarios y Televisión; no creo que haya descuentos en la factura; pero hacer el reclamo y todo lo que eso significa es todavía más problemático y no tengo la paciencia suficiente para esa insistencia. Bueno, ya está; es la primera vez que pasa esto en el año que vivo en Barcelona, me lo tomo con calma. Además vivo en un piso compartido, no soy el titular.
Hoy trabajé por la zona del Pubilla Cases, linea azul de metro, Hospitalet, aunque muy cerca de la ciudad, barrio de muchos latinos. Por la mañana fui a la oficina de la empresa a transmitir la información porque hacía tres días que no podía enviar las encuestas ya realizadas. Mientras la máquina procesaba miré la ciudad desde el lujoso piso 16 del edificio de la calle Tarragona 160. La vista era impactante: el puerto, Villa olímpica, el Montjuic, la torre Agbar, la visión del mar y de la ciudad con tonos rojizos, amarillos y naranjas;detrás se veían las verdes montañas. Vi también la iglesia de la Sagrada Familia, donde vivo y localicé la zona del Forum y Badalona a lo lejos. Estuve una hora y después salí a hacer encuestas por Hospitalet. Hizo mucho calor y no paré a comer, sólo descansé 20 minutos mientras tomaba un agua mineral. Durante el día no me sentí muy bien, estuve triste y creo que sé las causas: ayer mi padre me llamó por teléfono y me preguntó como andaba, hablamos brevemente de cómo iban mis cosas hasta que me preguntó que estaba haciendo en ese momento; yo le dije la verdad, que estaba escribiendo en un blog, llevando una especie de Diario y me pidió la dirección para leerlo. Yo le dije que no se la iba a dar. Inmediatamente se puso nervioso y me despidió con un "chau campéón". Y que le iba a decir... Es que no me puedo sacar la bronca y rencor de encima, cómo olvidarme de ciertas cosas, de situaciones agresivas, ataques, burlas de su parte. Se hace el tonto, es cínico o quizás tiene algún problema. Para mi nada es tan fácil. Leer lo que yo escribo? Así porque sí. Y cuando me hechaste de casa o me trataste de inútil o te pedí ayuda y no me la diste cuando más la necesitaba. Es cierto que yo no me acerqué a él lo suficiente, es cierto que lo negué y también lo peleé. No, pa, no es tan fácil darte a leer lo que escribo, no lo pidas así nomás cómo si no hubiera pasado nada. Cuando me recibí en periodismo mamá estaba sóla para darme el título por ejemplo, cuando caí en depresiones sólo ella se me acercó y me trató de comprender, no, las cosas no son tan fáciles. Ahora mamá ya no está, yo estoy muy lejos y no hace falta preguntar demasiado porque te seguis quedando sólo. La verdad que no me puedo sacar la bronca por muchas cosas que me dijo e hizo durante muchos años. A mí me gustaría estar bien con él pero no es fácil olvidarse. Nunca me olvido de las palabras de mamá antes de morir: "no lo pelees". Bueno, trato de no pelear pero parecería como si ciertas palabras fueran inevitables, incluso más allá de lo que deseo. Nada es tan fácil, la bronca y el rencor son muy feos pero no me los puedo sacar.
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