Ayer Me tomé el tren de la línea Urquiza hasta la estación Lourdes. Me bajé y caminé hasta la iglesia de Santos Lugares por la calle Avenida La Plata. Me puse a leer las chapitas que habían dejado los feligreses. Miles de chapitas, las más viejas que ví son de fines de los setenta. "Muchas gracias Virgencita", decían muchas, por el trabajo, por la salud, por el viaje, por el amor, por los hijos. Saqué algunas fotos a la iglesia desde la parte de atrás, una zona con bancos y árboles para comer y descansar y desde el frente de la calle. En la entrada muchos puesteros vendiendo flores, santos y velas. Me quedé casi una hora, hasta antes de que cerraran. Luego seguí camino por la avenida y pasé por el ex cine "ocean", donde hay una posta sobre Ricardo Iorio. En este cine, cuando vino a ver "La canción es la misma" de Led zeppelin conoció al guitarrista con el que formaría la banda. Tenía tan sólo dieciseis años.
lunes, 6 de diciembre de 2021
domingo, 14 de julio de 2019
Hoy es domingo 14 de julio de 2019 y estoy en Buenos aires donde nací. La semana pasada estaba en Mar del plata. Estuve unos diez días. Recorrí muchos lugares de la ciudad durante esa semana tan fría. Al principio sólo me quedé en la zona de Punta Mogotes, en la casa de mi tía pero después me empecé a tomar el colectivo por la costa y bajaba en el centro, pasando la zona del casino. Paseaba por muchos lugares. Especialmente me gustaba caminar por la zona de la Perla donde están los balnearios de Alicante, Marbella, etc. Me agradaba dejarme acariciar por el sol en las tardes frías del invierno mientras caminaba y miraba el mar; adelante, a lo lejos, veía todo el frente costero con los edificios altos y el de Habana que sobresalía. Pensaba en como había crecido la ciudad en poco más de cien años. Recordaba que Mar del plata era bastante nueva en comparación a otras ciudades del país que se habían fundado mucho antes de la independencia. Santiago del Estero era la más antigua, fundada en 1550 recordé. Más de trescientos años de diferencia. El tren a Mar del Plata había llegado en 1874 y recién en ese momento la ciudad se había empezado a poblar, primero con las elites porteñas y después, más tarde, con el veraneo de otros sectores sociales; una vieja historia conocida! Primero la imitación de la riviera francesa en la belle epoque, después el rímini del Atlántico. Mucha gente llegó a vivir en la década de los cincuenta y sesenta, gente de todos lados del país que buscaba trabajo de lo que fuera en la construcción, en la pesca, en la industria textil o en los bares, hoteles y Restaurantes durante el verano. Por ejemplo el marido de mi prima llego de Tandil pero mucho después, a comienzos de los ochenta. También conocía un vecino de la casa del verano que era de Olavarría. Mar del plata fue la ciudad donde empezaron a veranear la mayoría de los argentinos a partir de la década del cincuenta cuando el gobierno Peronista estaba en el poder y los sectores obreros y medios gozaron de un buen nivel de vida. Muchos iban con los hoteles del sindicato, otros alquilaban departamentos y otros compraban alguna propiedad veraniega.¿Quien no pasó por Mar del Plata? Una vieja historia conocida!! Había libros de ensayo a favor y en contra del veraneo en Mar del plata, todo un objeto de estudio sociológico. Sebreli había escrito que era la ciudad del "ocio represivo" mientras que autores peronistas habían escrito que era la ciudad donde vacacionaba el pueblo y podía disfrutar del veraneo después de trabajar durante todo el año. Había películas sobre la ciudad como por ejemplo"Los jóvenes viejos" donde contrastaban el ritmo del trabajo del habitante con unos jóvenes burgueses que estaban de ocio o vivían ajenos a la realidad social. Me alejaba del centro hacia el sur, hacia la zona de Santa Clara. Había estado en el museo del mar, inaugurado por un gobierno Peronista, viendo algunas exposiciones. Había una de dos artistas Marplatenses muy conocidos de la década del sesenta que habían estado también en el grupo del Di tella. Pude ver fotos de happening en una galería que ya no existe, una galería en la calle Rivadavia por el centro. Adelante del museo había una escultura de Minujín otra exponente del Di tella. La escultura grande de la foca con papel de alfajor. Salí del museo y caminé un rato por la costa. Fui hacia el lado del centro. Luego me tomé el colectivo que entró en la zona del barrio de nueva Pompeya Marplatense, zona tranquila con casas bajas, chalets modernos y otros de hace algunas décadas. Baje en la calle Luro esquina Jujuy y entré en esa vieja librería que en la vidriera tiene santos y velas. El frente parece más el de una santería que el de una librería. Tiene mesas pequeñas alargadas con libros usados, el hombre siempre está en el fondo sentado. Esta vez lo vi con la cabeza gacha. Me puse a buscar en la única repisa de la librería que me interesa que es la que tiene libros de la editorial "Centro editor de América Latina". Ahí hay libros que son muy difíciles de conseguir como "La Australia Argentina" de Payro o libros de Estanislao Zeballos o Juan Agustín García, en fin libros de literatura argentina del siglo XIX. Libros que leo para tratar de entender la historia nuestra, nuestro presente aunque se haga difícil. Me llevé una selección de cuentos de principios de siglo. Guillot, Lynch, Dávalos, Mariani y otros. Anduve por la calle San Martín hacia el mar y vuelta hacia la ciudad, la catedral, la diagonal, hacía un frío Polar. entré a un shopping y me puse a leer un libro de Norberto Galasso de la editorial Colihue; luego la librería empezó a cerrar sus rejas y me avisaron que debía retirarme.
miércoles, 7 de noviembre de 2018
lunes, 24 de noviembre de 2014
Fui a ver "El Puente" de Carlos Gorostiza al teatro del pueblo. Me tomé el 50, bajé en corrientes y callao y caminé por corrientes hasta el obelisco, luego crucé hasta la Diagonal Norte. En la entrada del teatro había una cola muy larga. Todavía no habían empezado a vender las entradas. Esperé bastante tiempo, creo que se hicieron más de las 20.30, casi la 21 hs. Antes de entrar un muchacho iba ofreciendo un vaso de vino que acepté con amabilidad mientral el me miró; luego me di cuenta de que era el director de la obra, Saqué la entrada y antes de ingresar una acomodadora me acompañó hasta mi asiento. Acompañaba a uno y luego volvía corriendo a buscar a otro. Pasó bastante tiempo hasta que se llenó la sala. Las luces se apagaron y empezó la obra que seguí con concentración. Algo sabía de una de las obras más importantes de nuestro teatro pero por fin pude verla por primera vez en mi vida. Duro casi dos horas. Al final hubo muchos aplausos y lágrimas de algunos de los espectadores y de algunos miembros del numeroso elenco. Era la última función que se hacía en este teatro. La productora dijo que seguirían con la obra en otro lugar aunque no especificó donde. "El Puente" no se termina, dijo. "Vamos a seguir, acá u ojalá en otro país". Salí a caminar por corrientes, entré en Banchero y pedí dos porciones de pizza y una gaseosa. Caminé hasta la parada del 50 y me volví a mi casa en el sur de la ciudad. En la calle caseros no había nadie. Escuché un poco de música y me fui a dormir.
12 de octubre de 2011. Hace mucho que no escribo sobre papel, lo noto porque tengo la mano dura como cuando era niño y terminaban las vacaciones de verano, se acercaba el primer día de clases y me ponía a practicar redacciones; Cómo me costaba escribir! Pasó mucho tiempo de esá época, más de veinte años, cuando pasaba mucho tiempo en Mar del Plata y lo que menos hacía era escribir entre el día en la playa, andar en bici y subirme a los árboles, justo antes de mi preadolescencia, después se acercaban las clases y la dificultad para poder escribir. En esa época generalmente terminaba el día sucio y roto, lo que provocaba los reproches de mi madre. No sé porque me pongo a recordar esto, quizás es la mano dura para escribir o la angustia de estos últimos tiempos que me hacen ir hacia la infancia en los años ochenta. Ahora es otra época y mi vida es muy diferente. Hace más de cinco años que vivo en Barcelona, España. Llegué a mediados del 2006, para la época del mundial de Alemania. Vine con mi hermano Juan Manuel, quien se quedó un año, trabajó en un bar y después se volvió. En esa primera época en Barcelona hice de todo, fui camarero en un bar, repartí volantes, trabajé de telefonista en una oficina, ofrecí productos y hasta traté de vender en la calle los libros que traje , lo recuerdo bien, sobre la calle Argentería extendía la lona con los libros hasta que un día pasó la policía motorizada sacando a todos los vendedores lo que provocó mi miedo y rápida huida hacia las calles internas del borne y no lo volví a intentar. En Barcelona todo era nuevo y descubría la ciudad mientras la vida me metía presión para salir adelante porque tenía el dinero justo para pagar el alquiler del piso que compartía junto a mi hermano con estudiantes de otros países: una chica italiana, un chico holandés, una chica mexicana. Si miro atrás desde hoy veo el tiempo que pasó y a veces me pregunto como pudieron pasar cinco años desde ésa época. El tiempo pasó sin que pudiera hacer demasiado, en el medio traté de vivir con la misma insatisfacción: días con rutina, obligaciones que no me dejaban hacer otras cosas, el tiempo que escaseaba o no lo aprovechaba como hubiera querido, soledad e insatisfacción y esa idea de que tendría que estar en otro lugar.
Ayer estuve en San Telmo. En la esquina de San Juan y Defensa me quedé viendo a un grupo con un cantante español que sapateaba sobre una tabla cuando cantaba. Toda una destreza cantar y sapatear. Hacían un repertorio variado, algunos covers y otros propios. Hicieron los ejes de mi carreta de Atahualpa Yupanqui y otro tema de Los delincuentes, grupo de Jerez de la frontera. El tema se llama "a la luz de Lorenzo", "Sólo quieres quererme cuando tu quieras.." Vendían sus c.d. a cincuenta pesos y la gente o bien compraba el c.d. o bien le dejaba una colaboración en las fundas de los instrumentos. Cuando terminaron les dejé dinero y crucé unas palabras con el cantante que me dijo que era de madrid, yo pensaba que era andaluz por la forma en que se comía las eses y la voz afónica. Le conté que había vivido en Barcelona un tiempo. Había un chileno y un argentino. Seguían de gira por Argentina y latinoamerica, tocando en las calles. Pensé que sería lindo viajar así. Después me encontré con Tucho y Florencia en la entrada del museo MAMBA, San Juan 350; justo estaban cerrando las puertas pero convencimos a los empleados para que nos dejaran pasar, no pagamos entrada porque ya habían cerrado la caja. Había varias exposiciones. Dibujos y pinturas de Leon Ferrari en una de las salas y en la otra la muestra se titulaba Argentina Lisergica, arte psicodelico nacional. En el subsuelo había una mezcla de pinturas y dibujos de diferentes artistas, no entendí bien el concepto, o quizás no hubiera un concepto claro pero me gustaba como estaban dispuestos los cuadros, haciendo curva en el aire con hilos transparentes, muchos dibujos con lápiz. Después fui a la sala de Ferrari. me hubiera gustado quedarme más tiempo pero ya eran las ocho y escuché la voz de una chica jóven que me decía si me quería quedar hasta mañana en la sala a lo que respondí que no estaría mal si fuera con ella. Se río y me acompañó hasta la salida. Salimos y caminamos con Tucho y Florencia por Defensa, los vendedores desarmaban los puestos de las ferias, pasaba un tipo con carro llevándose los puestos, pedía permiso, algunos todavía se quedaban. Le compré un shawarna a un vendedor turco. Fuimos a un supermercado y compramos una cerveza. Nos quedamos hablando en la plaza Dorrego un buen rato. Compramos otra cerveza. A eso de las diez caminamos otra vez por Defensa hasta Independencia, los traté de convencer para que se quedaran pero Tucho se quiso ir, se tomaron el ocho. Yo seguí caminando y me senté a comer dos pizzas y una cerveza en una mesa en la calle en Tío Felipe. Adentro daban el partido de Racing- River. Cuando me senté había poca gente en las mesas de afuera pero de a poco se fueron ocupando las mesas de la calle. LLegaron unas extranjeras adelante mío y en la mesa de atrás se sentó una pareja. Escuchaba la conversación en inglés de las extrajeras. Después le hablé a una, la que me gustaba más, una rubia alemana. Intenté hablar en inglés pero ella empezó a hablar en castellano. Me contó que hacía tres meses que estaba viajando y en ese lapso había aprendido el castellano. LLegó a Perú, luego viajó a Ecuador y después bajó por Bolivia hasta Argentina. Su idea era seguir viajando cinco meses más. Me hubiera gustado seguir hablando pero pidieron la cuenta, me saludó y se fue con sus dos amigas, una inglesa y otra holandesa. Yo pedí dos empanadas más y otra cerveza, miraba de refilón el partido de Racing- River, increíble, iba ganado Racing que queda puntero a dos fechas del final. Ultimamente empecé a salir mucho. El último mes fui al teatro varias veces, a los recitales de futurock, a san telmo.. quizás haya una búsqueda de romper la soledad y las rutinas en estas salidas por Buenos Aires.
martes, 9 de abril de 2013
Me acuerdo de aquella noche fría en las calles de constitución con adoquines que resbalaban por la humedad y la pequeña luz mortecina que iluminaba aquella esquina donde tomábamos cerveza a la vuelta del local. Te acordás Luciana? Tus amigos de Dock sud y las remeras de Las Pelotas, Los redondos, Bersuit, los Rolling Stones. No, nunca había ido a un recital de Bersuit vergarabat pero me dijiste de ir y no lo dudé. Luciana, eternamente bella, besada por todo el pogo del 95 en arpegios, besada pero jamás amada y por eso tus lágrimas y tu bronca de la que siempre me hablabas. No, no quiero ser como dicen que hay que ser, quiero ser como soy me decías en referencia a tus aspecto de chica gorda que no quería bajar de peso por que? Vos me contabas tanto, yo te contaba tanto. Tus lamentos, los míos; no sé cuales eran peores. Yo te hablaba de mi falta de arrojo para expresar los sentimientos con la chica que me gustaba y que vos bien conocías, esperar, esperar y nunca decirle nada. Por qué nos cuesta tanto todo, porque nunca se tiene lo que se quiere, "por qué los pedazos rotos del espejo interior" y después por que el mundo era así? Tanta indiferencia, tanta injusticia. Al lado la cerveza, la 3ra, la 5ta, hasta perder la cuenta. Cómo no recordarte hace tantos años en cemento, en Arpegios o donde tocara la Bersuit, cantando las canciones de Asquerosa Alegría. "Mi rebeldía del pasado le hace burlas a todo lo que digo" me pregunto yo ahora después de tanto tiempo. Me vienen imagenes a la cabeza de esas noches antes de los recitales, borrachos, en la vereda, esperando que empiecen a tocar. Seguirá siendo igual ahora? Digo, los pibes de 19, 21, 23, 25? Si, seguro que es igual en los recitales de La renga o del Indio solari por ejemplo, pero no sé, me parece que en esa época era más peligroso, el rock era contestatario, estaba en contra, mediados de los 90 estaba más cerca del fin de la dictadura o de principio de la democracia ahora que me pongo a pensar, en esa época me parecía lejísimos los primeros 80 pero habían pasado unos diez o 12 años y por eso la policía era tan jodida. Me acuerdo del frío en la calle, de las risas, los saludos, presentandome a uno, a otro, a las distintas bandas que venían con banderas de los barrios. Ese está re loco me decías, era el facha de boedo que iba en ojotas y remera a los recitales en pleno invierno. Luciana, fumando marihuana pero diciendo no al vino con pastillas que te ofrecían unos vagos de no sé que lugar. La Bersuit me repele, estoy cansada me decías, es una porquería, siempre es lo mismo pero no podías dejar de seguirla. Luciana, tan aplicada con tus estudios, tan concentrada en todas las materias, tan buena alumna, tan distinta los viernes o sábados si tocaba la bersuit o alguna otra banda de rock. Cómo sabías distinguir los momentos. Ahora descontrol, ahora estudio, trabajo, esfuerzo. Te recuerdo en tu departamento de Dock sud, los monoblock donde tiempo después filmaron tumberos, tu cuarto que daba a la autopista, la colección del si de clarín con tu amado rock nacional desde Moris a la Bersuit. Tomate el 134 me habías dicho y yo no sabía por donde agarrar para llegar a tu torre que no era tan marginal como después lo mostraban en esa serie. Luciana, vos terminaste en cinco años la facultad, tan esmerada, tan constante, tan bersuitera con tu trabajo en la municipalidad del que siempre te querías ir. Me acuerdo de esa especie de militancia que hicimos con Darío, con Facundo cuando editamos una revista en la que escribió Gabo Ferro que también era compañero nuestro. Me acuerdo de que sentías un entusiasmo por todo. ¿Donde estás Luciana? ¿Que hacés en estos días? ¿Como volver el tiempo atrás para encontrarte con vos en una noche fría en Arpegios?
lunes, 8 de abril de 2013
Y muchas veces, cuando yo te llamaba para salir vos me contestabas que en ese momento no podías, que lo dejaramos para otro día porque tenías cosas que hacer y yo te respondia que no había problema, que te volvía a llamar más adelante aunque por dentro me moría y me matara ese no, esa postergación. En cambio cada vez que vos llamabas para salir yo estaba siempre dispuesto, pasara lo que pasara, incluso aunque jugara San Lorenzo, la seleccion o tocaran Los redondos y me doliera no poder ir prefería estar con vos; siempre te decía que si, aunque disimulara una duda, aunque finjiera vacilar. Pero mientras hacía mi comedia de la duda me preguntaba si a vos te afectaría que yo te dijera que no y no sabía que pensar, pero jamás fui capaz de decirte que no ¡ ni siquiera los días en que andaba algo presuntuoso! jamás te decía que no y así fue siempre con vos y lo sabías muy bien. Sabías que podías tardar más de media hora en llegar a cualquier esquina en la que habíamos quedado para encontrarnos y yo estarìa esperandote, siempre esperandote. Ni hablar cuando llegaba a tu casa con puntualidad y vos tardabas un rato en salir. Y me sentía bien cuando tocaba el timbre y esperaba en la puerta a que salieras, miraba a través del pasillo como se encendían las luces en la casa, el ruido de las llaves en la puerta, tus pasos lentos acercandose en la oscuridad. Y como me gustaba entrar a tu casa y verte alegre porque yo había llegado, esa sonrisa era lo que más me complacía, nada pagaba la sensación de verte contenta porque yo llegaba; como me gustaba hablar de lo que haríamos esa noche: escuchar tango o rock, rezar para que funcione el video y mirar alguna película, tomar cerveza, escribir poesía entre los dos y dejar que la noche fuera avanzando y cubriera de sombras el pequeño patio al fondo de esa casa chorizo que se parecía a la vecindad del chavo. Como me acuerdo de esos momentos de complicidad y miradas compinches, esas noches de verano persisten inalterables en mi memoria, es un tesoro que se niega a caer de mi pasado. Yo solía llegar a eso de las diez y un rato después hacíamos el pedido a la pizzería. Casi siempre pedíamos seis empanadas y dos cervezas. Yo me moría de celos si ibas a atender vos y te retrasabas más de la cuenta, desde atrás del pasillo controlaba que no hubiera una palabra de más con quien te entregara la pizza; te celaba aunque no tardaras mucho tiempo; a mí me parecía interminable, me parecía que te querían levantar. Pensaba que tendría que haber ido yo y no dejarte sola, aunque fueras la dueña de la casa. Ay, como me gustabas, siempre me pareció que escondías algo, una vida de la que yo no podía formar parte, algo que se me negaba aunque tratara de hablar mucho para sacarte todo, siempre me daba la impresión de que me escondías facetas de tu vida; me parecía que había algo esencial que me ocultabas y que siempre iba a conocerte hasta ahí. Una vez se me ocurrió decirte que estabas más abierta conmigo que me estabas contandome más cosas y vos apenas sonreiste diciendome que no tenía porque saber todo sobre vos y que no había más que lo que me decías, que no me estabas ocultando nada que no existían ningún caparazón. Y así pasaron varias noches de las que se me hace dificil olvidar; como no recordar lo que para mi representaba todo en ese momento.
martes, 11 de diciembre de 2012
Después de tanto buscar casas durante seis meses al final me decidí por comprar la de mi amigo Jorge en el límite Pompeya y Boedo, aunque por media cuadra es pompeya. Pasó todo un año después de volver de Barcelona, España y otra vez se hizo el verano. El viernes pasado se cumplieron 365 días en que bajé del avión después de haber vivido más de cinco años allá y cuyo testimonio están en este diario o crónica que escribo desde mediados del 2007. Hace un año, lo recuerdo. Estaba contento por el reencuentro y aunque en el medio había vuelto varias veces, la última para el mundial de sudáfrica, miraba todo con nuevos ojos como cada vez que volvía; ya desde llegar al aeropuerto y empezar a escuchar el acento argentino cuando hablaban entre dos me entusiasmaba. Esta vez Sólo le había avisado a un amigo y a los demás los sorprendí ya que no me esperaban. Entré al pequeño departamento detrás de mi amigo jorge como si nada y todavía tengo en mi memoria la cara de sorpresa de mis amigos al verme llegar, el susto que le dí a tucho metido en su pieza con una sábana. Me veía casi todos los días con ellos, tomábamos cerveza y escuchábamos música en el departamento que alquilaba Tucho en la calle maza en almagro, salíamos a caminar por el Parque Rivadavia o Centenario, jugábamos al tenis en el polideportivo de Parque Patricios y después nos juntábamos a fumar un porro en la casa de podi; fuimos a bailar varias veces a ese boliche del centro que se llamaba Bellapop si mal no recuerdo, 15 días vertiginosos que traté de aprovechar al máximo, como antes de irme, cuando promediaba los veinte. También me fui varios días hasta la costa de Vicente Lopez a vender libros, me iba en el 132 hasta retiro y desde ahí me tomaba el tren hasta la estación La Lucila desde donde caminaba hasta la costa a ofrecer, cuantas veces había hecho ese trayecto unos años antes. Así terminó Diciembre y entonces Mar del Plata para trabajar en aquel bar de Punta Mogotes en la noche. Todos los días me tomaba el colectivo 522 en la puerta del Bosque Peralta Ramos hasta el faro donde enganchaba el 221 que venía por la costa, la mochila llena de libros y artesanías y el peso en la espalda al caminar. Bajaba en el viejo hotel de alfar donde había una garita policial y avanzaba por el camino de madera abandonado semicubierto cubrir de pasto. Allí dejaba la mochila y extendía la lona . En ese camino de playa pública pasé todo el verano, hasta fines de febrero. Me acuerdo de la locura de los primeros días de enero, la gente no paraba de entrar como suele ser enero en Mardel. Gente de todos lados, Cordoba, Santa Fe, Mendoza, Tucuman todas las provincias, muchos con la camiseta de los cuadros de Fútbol representados. El primer día vendí bastantes libros, la verdad no me podía quejar, el verano pasaba y yo con la lona en el camino de entrada de la playa pública, al lado de unos chicos que vendían artesanías, una chica hippie muy linda que vivía en Mar del Plata desde hacía dos años, aunque era de Almagro, había ido al colegio histórico de corrientes 4200, donde doblaba el colectivo de la línea 26, pero ahora vivía en el Bosque Peralta Ramos. Así pasaba el verano. Más tarde llegó una vendedora de anteojos que vivía en un pequeño departamento en Miramar y me contaba de como era la vida en esa pequeña ciudad costera durante el año, yo le pedía detalles del invierno en Miramar, de las calles vacías en la noche y de como era el ambiente allí durante el año. Me acuerdo que me contó que cuidaba a una anciana de casi 90 años que vivía en el último piso del edificio de la costa donde el viento entraba y hacía volar todo mientras abajo el mar se agitaba con fuerza abajo, una imágen muy linda que me quedó grabada.
domingo, 20 de noviembre de 2011
Hoy domingo 20 de noviembre fui a la Caixa Forum. Tenía el presentimiento de que empezaba una nueva exposición. Subí por las calle Lleida, en la escuela había mucha gente votando, el PP es más que probable seguro ganador. Doblé a la derecha, pasé la calle de la guardia civil, llegue hasta Maria cristina y luego el museo; no me equivocaba, el jueves había empezado una exposición sobre el impresionismo y me puse contento. Al bajar la escalera mecánica me di cuenta que entraba mucha gente. Antes de entrar tuve que esperar, hacer una cola unos minutos. La mayoría de la gente que ingresaba era grande, de cincuenta años para arriba. Once de la mañana de un domingo, sala 3 del museo caixa-forum, cuadros de Monet, Renoir, Bonnard, algunos pocos de Degas, Gaugin, Touluse-Lautrec. Una exposición impresionante perteneciente a un coleccionista privado llamado Sterling Clark, rico norteamericano muerto hace muchos años. Di toda la vuelta a la sala, me quedé una hora y media o más, mucha variedad, distintos estilos: "Los impresionistas también renovaron la pintura de interior y de bodegón además de pintar el paisaje exterior. Escogieron temas sencillos vinculados a la vida cotidiana, al campo o la ciudad y los retrataron como nadie lo había hecho hasta entonces: con una pincelada vibrante que recrea el efecto de la luz natural sobre la superficie de las cosas". Volví a mi casa. Me cociné unos ravioles con manteca y salsa. Después terminé de ver la pelicula "El Azar" de Kielowski. Después no supe más que hacer como muchas veces, nadie a quien llamar ni con quien salir. Me puse a escuchar música con la computadora pero internet se cortaba cada dos minutos y la frustración de no poder ni siquiera escuchar música me puso mal, me tiré un rato en la cama pero no me dormí, después me fijé el programa de la filmoteca, daban "El Pequeña salvaje" de Truffau a las siete y media, dos eruos, bueno un buen programa para la noche, aunque todavía faltaba un rato. Puse la tarea de inglés en la mochila, pensé que después del cine podía parar en un bar a tomar una cerveza y tratar de resolver los ejercicios. Me puse a escribir esto mientras escuchaba el último disco de Gabo Ferro en el spotifi. En la filmoteca después de la película de Truffau dieron la película "camino", una de las películas más duras que vi en mi vida, excepcional y terrible. Te acordás Luciana de esa época cuando ibamos a ver la Bersuit a arpegios o algún boliche del centro cuyo nombre no me acuerdo, que época era el 95, 96, 97, antes de que sacaran libertinaje. Cuanto tiempo pasó de todo eso? Donde andarás ahora? Estarás dando clases en algún colegio de provincia, porque vos te recibis. Ahora esos recuerdos son tan lejanos. Nada que ver. "Siempre te obedeceré, carrera mar hacia vos, buscando petroleo en tu corazón" Se supone que una persona debe evolucionar, no anclarse en el pasado pero a veces me parece que todas mis vivencias son para recordarlas después. Que tiene que ver una cosa con otra, se supone que tiene que haber coherenia y cohesión en un texto, todo debe estar armado de una forma que el lector pueda entenderlo. Pero en el fondo yo sé que van a entender los que quieran entender y ahora me voy a dormir porque ya escribí mucho y no quiero adecuarme a un mundo que exige cada día más y pide cantidades para no llegar a ningun lado. "La mula plateada, esta coherenia no la aguanto más".
A veces no sé si estoy en Barcelona escribiendo los recuerdos de Buenos Aires o en Buenos Aires escribiendo los recuerdos de Barcelona.No quiero lo que me hace mal aunque no encuentro lo que me hace bien.
"Yo que soñaba despierto ya no sueño dormido". Andres calamaro.
lunes, 31 de octubre de 2011
Esto escribí antes de ir a la empresa a explicar porque necesitaba un tiempo para ver que hacía con el trabajo porque sentía estress y angustia: "Hace días que siento angustia cada vez que tengo que ir a trabajar, quizás es la saturación ya que hace casi cinco años que estoy con el mismo trabajo y si bien hay días libres, no tener nunca un día fijo libre me limita para poder hacer otras actividades como cursos o idioma y hace un año que no hago más que trabajar y los días libres no se bien que hacer. Además, estoy muy cansado a pesar de que no se gana mal y hay bastantes días de fiesta, muchas veces me quedé buscando gente hasta las nueve de la noche en un pueblo lejano más la vuelta en tren muy tarde. El mes pasado llegué a mi casa varios días pasadas las diez de la noche. Antes, algunos días se podían hacer seis encuestas, en cambio ahora están presionando con hacer siempre siete entrevistas más el tema de buscar gente por edad y cantidad familiar, siento que es demasiado. Necesito un cambio y estoy pensando en dejarlo, quería saber si en caso de hacerlo podía contar con que me den los papeles para poder cobrar el paro y poder ver que hago, no sé si eres la persona con la que debo hablar".
Martes 1 de noviembre: Por la mañana fui a un bar a leer "La noche es virgen" de Jaime Bayli. Después salí a caminar por la ciudad, bajé por Paralel, estuve en el puerto, crucé al maremagnum, gente que iba y venía a través del puente; me sentía bastante deprimido sólo entre la gente. Volví a mi casa y me cociné una hamburguesa con spaghettis. A las cuatro y media fui caminando`por Entenca derecho hasta la Filmoteca. Vi dos películas: Five colors y después a las siete y media "Plan V", una peli argentina de temática lesbiana que me entretuvo bastante, trataba de la historia de una chica que se enamora de la novia de su hermano además de otras relaciones y anécdotas por fuera de la historia central. Volví a mi casa caminando, me sentía mejor que al mediodía.
Jueves 2 de noviembre: Hoy después de comer estuve escuchando a Leo Dann, las canciones tìpicas, después puse a Frank Reyes, cantante famoso de bachata que ya me recomendaron varios dominicanos. Más tarde fui a leer a la biblioteca. Sigo con el libro de Bayli, escribe bien y aunque repite muchas veces las cosas sabe llevar el relato, escribe bien, la historia atrapa.
Empecé a leer otro libro de Bayli "Y de repente un angel", también me gusta, este es del 2005 y trata de la relación del personaje con una mujer que le limpia la casa, como se hacen amigos y como a través de lo que ella le dice el personaje atraviesa una experiencia de transformación en cuanto a la relación con sus padres, especialmente con su padre que padece una grave enfermedad. Nunca imaginé que iba a leer dos libros de Bayli seguidos.
Martes 1 de noviembre: Por la mañana fui a un bar a leer "La noche es virgen" de Jaime Bayli. Después salí a caminar por la ciudad, bajé por Paralel, estuve en el puerto, crucé al maremagnum, gente que iba y venía a través del puente; me sentía bastante deprimido sólo entre la gente. Volví a mi casa y me cociné una hamburguesa con spaghettis. A las cuatro y media fui caminando`por Entenca derecho hasta la Filmoteca. Vi dos películas: Five colors y después a las siete y media "Plan V", una peli argentina de temática lesbiana que me entretuvo bastante, trataba de la historia de una chica que se enamora de la novia de su hermano además de otras relaciones y anécdotas por fuera de la historia central. Volví a mi casa caminando, me sentía mejor que al mediodía.
Jueves 2 de noviembre: Hoy después de comer estuve escuchando a Leo Dann, las canciones tìpicas, después puse a Frank Reyes, cantante famoso de bachata que ya me recomendaron varios dominicanos. Más tarde fui a leer a la biblioteca. Sigo con el libro de Bayli, escribe bien y aunque repite muchas veces las cosas sabe llevar el relato, escribe bien, la historia atrapa.
Empecé a leer otro libro de Bayli "Y de repente un angel", también me gusta, este es del 2005 y trata de la relación del personaje con una mujer que le limpia la casa, como se hacen amigos y como a través de lo que ella le dice el personaje atraviesa una experiencia de transformación en cuanto a la relación con sus padres, especialmente con su padre que padece una grave enfermedad. Nunca imaginé que iba a leer dos libros de Bayli seguidos.
viernes, 28 de octubre de 2011
A la mañana puse la ropa a lavar y me quedé en la casa escuchando música mientras esperaba a que terminara el lavarropa para poder colgar, casi dos horas;después tomé el metro a la casa de mi hermano en Tetuán; todavía estaba durmiendo aunque ya eran las doce del mediodía. Mientras se bañaba me quedé en el comedor leyendo una guía sobre Barcelona que estaba muy actualizada porque figuraban obras, construcciones y parques que se terminaron recientemente como por ejemplo la obra de la plaza Lesseps. Esperé a que mi hermano comiera mientras hablé con Mónica, la estudiante colombiana que vive con él; le conté que estaba por dejar el trabajo. Luego acompañé a mi hermano caminando por la calle Diputación hasta su trabajo en Paseo de Gracia y Aragó, el café donde empezó como camarero hace una semana, frente a la casa Battlo. Seguí caminando hasta mi casa por Gran Via y pasé por el supermercado de Rocafort a comprar. Cociné unas salchicas de carne, corte tomates y lechuga de bolsita, todo con aceite, un poco de mayonesa, tomé un poco de yogurt de postre. Después de comer escucho por primera vez a julio a Bustamante un cantautor de valencia con letras interesantes (me gusto "la Dama y el vagabundo" después escucho un poco a Moris, el tema "La gaviota" que habla de Mar del sur y el viejo hotel) A eso de las seis bajé al puesto de xavi y me fijé la agenda cultural de la vanguardia. Había un concierto llamado "La guitarra argentina en Catalunya" que quedaba en el centro civico "Fort Pienc", al lado de la estacion del Norte. Había que llamar antes para reservar un lugar, crucé al locutorio, llamé y me inscribí. Me tomé el metro hasta Arco del Triunfo y caminé dos cuadras hasta el lugar, al llegar dije mi nombre y dieron la entrada. Eran dos chicos jóvenes, uno tucumano y otro de Rosario. Tocaron muchos gatos y el Rosarino tocó una canción llamada "Yo no como Gato", en alusion a la triste fama que tienen los habitantes de Rosario. Me gustó más este último, tenía más fuerza con la guitarra, sonaba claro y alto. Al final tocaron dos canciones juntos. En fin, un poco de folcklore, zamba, carnavalito, y gatos, claro. Me llamó la atención la canción Big Dic de julio santillán, el chico de tucumán. Dijo que era por un tunel gigante que se está haciendo en la ciudad de Boston donde vivió cinco años. A la salida del recital me quedé viendo una exposición, había un muñeco gigante de color blanco hecho con unas sábanas blancas. Tenía atadas unas bolsas de plástico abajo. Después del concierto me fui hasta la Filmoteca de catalunya donde daban la película "Bumblefuck" en el marco de un ciclo de temática gay y lesbiana. Estaba subtitulada en catalán, como muchas de las que dan en este cine pero podía entender casi todo. Volví caminando a mi casa por la calle Entenca , pasé por al lado de la cárcel modelo en la noche oscura de este viernes de octubre. Fin de octubre del 2011, cuanto tiempo... 5 años atrás recién arribaba a esta ciudad. Llegué a mi casa y escuché a "Mal Momento" y a "Pappo". Me puse a escribir los recuerdos del día.
Sábado 29 de octubre: A la mañana pasé por el puesto de xavi y me volví a fijar la agenda cultural en el periódico. Anoté muchos recitales y actividades, algunas gratuitas y otras de pago. Pasado el mediodía fui al museo Caixa Forum: primero entré a la exposición del arquitecto Sagnier, muchas fotos de principios de siglo, el hotel colón (ya desaparecido) la construcción del Tibidabo, bancos e iglesias que construía; mientras recorría el museo conocí a una chica de Estados Unidos que vivía en Granada y vino a pasar unos dias a Barcelona. Hablamos bastante, aunque le costaba un poco el español se hacía entender. La seguí toda la exposición. Después fuimos a otra sala donde había una muestra de Ballet ruso, nos reimos un poco de algunas cosas. A la salida la invité a comer o a subir al Montjuic pero me dijo que se tenía que ver con unas amigas, al saludarla traté de besarla pero se negó, me sacó la cara. Después la vi caminar sola para el lado del pueblo Espanyol así que no creo que tuviera que verse con sus amigas, pero no insistí más. Volví a mi casa y me hice dos sandwiches de atún con tomate y mayonesa. Después de comer caminé hasta la filmoteca de catalunya, llegué justo a las cinco. Daban "La strada" de Fellini, excelente película de 1954 que vi por primera vez. Dramático final con Anthoni Quinn desesperado en la orilla del mar. Por suerte estaba subtitulada en castellano. Más tarde caminé hacia el barrio de Les corts y después de recorrer calles donde nunca había estado y tomarme un té fui hasta la calle Juan gamper 30 donde daban un ciclo de cine de terror en el marco de halloween. Primero pasaron tres cortos y después la película "The descent" que a decir verdad no me gustó mucho. Al final hicieron juegos y preguntas, yo gané un juego porque debajo de mi asiento había un dedo cortado y por eso me dieron un invitación para recorrer el lunes o el martes algunos lugares del centro de barcelona relacionado con el mundo funerario, cosa que no creo que haga. En el programa figuraban dos películas más pero me fui después de la primera, no tenía intención de quedarme hasta las dos de la madrugada viendo cine bizarro de terror; mucha gente por Diagonal que volvía del Camp Nou. volví caminando a mi casa otra vez. Cuano llegué me enteré que el Barcelona le había ganado al mallorca 5 a 0 con tres goles de Messi.
Sábado 29 de octubre: A la mañana pasé por el puesto de xavi y me volví a fijar la agenda cultural en el periódico. Anoté muchos recitales y actividades, algunas gratuitas y otras de pago. Pasado el mediodía fui al museo Caixa Forum: primero entré a la exposición del arquitecto Sagnier, muchas fotos de principios de siglo, el hotel colón (ya desaparecido) la construcción del Tibidabo, bancos e iglesias que construía; mientras recorría el museo conocí a una chica de Estados Unidos que vivía en Granada y vino a pasar unos dias a Barcelona. Hablamos bastante, aunque le costaba un poco el español se hacía entender. La seguí toda la exposición. Después fuimos a otra sala donde había una muestra de Ballet ruso, nos reimos un poco de algunas cosas. A la salida la invité a comer o a subir al Montjuic pero me dijo que se tenía que ver con unas amigas, al saludarla traté de besarla pero se negó, me sacó la cara. Después la vi caminar sola para el lado del pueblo Espanyol así que no creo que tuviera que verse con sus amigas, pero no insistí más. Volví a mi casa y me hice dos sandwiches de atún con tomate y mayonesa. Después de comer caminé hasta la filmoteca de catalunya, llegué justo a las cinco. Daban "La strada" de Fellini, excelente película de 1954 que vi por primera vez. Dramático final con Anthoni Quinn desesperado en la orilla del mar. Por suerte estaba subtitulada en castellano. Más tarde caminé hacia el barrio de Les corts y después de recorrer calles donde nunca había estado y tomarme un té fui hasta la calle Juan gamper 30 donde daban un ciclo de cine de terror en el marco de halloween. Primero pasaron tres cortos y después la película "The descent" que a decir verdad no me gustó mucho. Al final hicieron juegos y preguntas, yo gané un juego porque debajo de mi asiento había un dedo cortado y por eso me dieron un invitación para recorrer el lunes o el martes algunos lugares del centro de barcelona relacionado con el mundo funerario, cosa que no creo que haga. En el programa figuraban dos películas más pero me fui después de la primera, no tenía intención de quedarme hasta las dos de la madrugada viendo cine bizarro de terror; mucha gente por Diagonal que volvía del Camp Nou. volví caminando a mi casa otra vez. Cuano llegué me enteré que el Barcelona le había ganado al mallorca 5 a 0 con tres goles de Messi.
lunes, 23 de mayo de 2011
Barcelona otra vez campeón de la liga en este mayo del 2011. Festejos en el bar de Paralel al terminar el partido. Barcelona 3 málaga 1. Ahora le falta jugar la final de la champion en Londres contra el manchester y toda la ciudad se prepara para el acontecimiento.
Campeón de la champion, 3 - 1 al manchester. Golasos de messi y villa. Festejos en toda la ciudad, gritos y cohetes. Un grupo festeja en Arco del triunfo y otro por Canaletas. En la plaza cataluña los indignados protegen su lugar y nadie entra a la plaza pero cerca de canaletas parece que hubo incidentes con muchos heridos y detenidos. Hoy domingo 29 de mayo encuestas por el borne y alrededores, un día muy complicado. Hice sólo cuatro encuestas y estuve más de tres horas sin hacer ninguna. Me costaba entrar a los portales y una vez adentro no encontraba gente. Con el día de sol, con el barca campeón y el bus con los jugadores paseando por la ciudad.. poca gente tiene ganas de quedarse una tarde en casa. Al otro día me llama una de las supervisoras y me pide explicaciones por las pocas cantidades de encuestas, yo le digo la verdad.
Trabajé en Montornés. Para llegar tuve que viajar primero hasta montmeló y ahí esperar el bus como media hora porque no tiene estación de tren. El autobús atravesó una ruta, giro dos o tres veces en varias curvas. LLovía y me costó bastante hacer seis encuestas, un día duro. Calle Major hasta el final. Las dos últimas las hice en calle del moli 2. Cuando me tomé el bus de vuelta para montmeló eran las 20. 45. Llegué a mi casa casi a las diez de la noche.
Fiesta mayor en villafranca del Penedes,me bajo del tren y muy cerca la rambla, gente y más gente, calor, humedad, fuegos artificiales, un murmullo constante que cubre todo el ambiente y cuesta a la gente escucharse, puestos improvisados, gente que bebe vino y cerveza en vasos plásticos, venta de comida en las calles, pintorrequismo catalan multitudinario. Hoy todo el pueblo parece estar acá. Ambulancias y moviles de policiás a los costados, un gran escenario negro desde donde salen dragones y gigates, fuegos artificiales, mucho ambiente. Yo atravesaba todo esto para llegar a un barrio a encuestar, seguí por la una calle que bajaba, creo que San marti. Recuerdo la primera calle por la que empecé a encuestar, Pla de Diable que me llamó mucho la atención. Terminé otra vez tarde, me tomé el tren a las 9.30 de la noche. Llegue a Barcelona una hora después.
Barrio la Florida en Santa Perpetua, calles con números, avenida tres, avenidad catorze, calle nou. Mucho calor, mucha caminata, la botella de agua se vacía rápido. A las cuatro paro a comer en el restaurant "el pozo" cerca de la estación, un lomo con queso. Otro día que termino tarde. La estación pequeña de Santa Perpetua, la estrecha vía al lado de los bancos de espera, el silencio de la noche, el campo al costado, un muchacho negro espera el tren en otro banco al lado mío pero va para vic según escuché que hablaba con otro que se fue. Por esta única trocha angosta pasan trenes para ambos lados.
Can Boixeras, calle del Emigrant, la plaza a la izquierda con algunos departamentos nuevos. Hoy terminé temprano, llegué a mi casa y no hice mucho porque todavía no me sentía del todo bien de la insolación del día anterior en Ocata donde estuve con mi hermano y Mariela, la amiga de mi hermana que vino tres días a Barcelona. Ayer me tiré al mar y me marié, vomité y me sentía muy mal, estuve tirado en los bancos de ocata, bajo las palmeras tratando de que no me dé el sol Luego, cuzamos a la farmacia, compré Paracetamol.
Del centro de Palella tuve que subir la montaña hasta Fontpineda, una urbanización en la montaña. El último bus había pasado diez y media de la mañana y el próximo no pasaba hasta eso de las tres. Tarde mucho tiempo en subir, casi una hora y llegué todo transpirado y cansado. Tomé un poco de agua y descansé en un banco. Había algunas casas de lujo que ocupaban media manzana, otras más normales pero se veia que era una zona rica. Hacía bastante calor al mediodía. Desde la montaña había una hermosa vista lejana, se veía todo el mar después de los bosques y la ciudad. En la calle Abadía del poblet hablé con un muchacho que estaba arreglando un coche en la calle y me contó muchas cosas de este barrio. También encuesté a una chica argentina que tenía el acento Español ciento x ciento españoñ ya que había llegado en 1980 a los cuatro años de edad. Yo no me hubiera dado cuenta si no me lo decía.
Campeón de la champion, 3 - 1 al manchester. Golasos de messi y villa. Festejos en toda la ciudad, gritos y cohetes. Un grupo festeja en Arco del triunfo y otro por Canaletas. En la plaza cataluña los indignados protegen su lugar y nadie entra a la plaza pero cerca de canaletas parece que hubo incidentes con muchos heridos y detenidos. Hoy domingo 29 de mayo encuestas por el borne y alrededores, un día muy complicado. Hice sólo cuatro encuestas y estuve más de tres horas sin hacer ninguna. Me costaba entrar a los portales y una vez adentro no encontraba gente. Con el día de sol, con el barca campeón y el bus con los jugadores paseando por la ciudad.. poca gente tiene ganas de quedarse una tarde en casa. Al otro día me llama una de las supervisoras y me pide explicaciones por las pocas cantidades de encuestas, yo le digo la verdad.
Trabajé en Montornés. Para llegar tuve que viajar primero hasta montmeló y ahí esperar el bus como media hora porque no tiene estación de tren. El autobús atravesó una ruta, giro dos o tres veces en varias curvas. LLovía y me costó bastante hacer seis encuestas, un día duro. Calle Major hasta el final. Las dos últimas las hice en calle del moli 2. Cuando me tomé el bus de vuelta para montmeló eran las 20. 45. Llegué a mi casa casi a las diez de la noche.
Fiesta mayor en villafranca del Penedes,me bajo del tren y muy cerca la rambla, gente y más gente, calor, humedad, fuegos artificiales, un murmullo constante que cubre todo el ambiente y cuesta a la gente escucharse, puestos improvisados, gente que bebe vino y cerveza en vasos plásticos, venta de comida en las calles, pintorrequismo catalan multitudinario. Hoy todo el pueblo parece estar acá. Ambulancias y moviles de policiás a los costados, un gran escenario negro desde donde salen dragones y gigates, fuegos artificiales, mucho ambiente. Yo atravesaba todo esto para llegar a un barrio a encuestar, seguí por la una calle que bajaba, creo que San marti. Recuerdo la primera calle por la que empecé a encuestar, Pla de Diable que me llamó mucho la atención. Terminé otra vez tarde, me tomé el tren a las 9.30 de la noche. Llegue a Barcelona una hora después.
Barrio la Florida en Santa Perpetua, calles con números, avenida tres, avenidad catorze, calle nou. Mucho calor, mucha caminata, la botella de agua se vacía rápido. A las cuatro paro a comer en el restaurant "el pozo" cerca de la estación, un lomo con queso. Otro día que termino tarde. La estación pequeña de Santa Perpetua, la estrecha vía al lado de los bancos de espera, el silencio de la noche, el campo al costado, un muchacho negro espera el tren en otro banco al lado mío pero va para vic según escuché que hablaba con otro que se fue. Por esta única trocha angosta pasan trenes para ambos lados.
Can Boixeras, calle del Emigrant, la plaza a la izquierda con algunos departamentos nuevos. Hoy terminé temprano, llegué a mi casa y no hice mucho porque todavía no me sentía del todo bien de la insolación del día anterior en Ocata donde estuve con mi hermano y Mariela, la amiga de mi hermana que vino tres días a Barcelona. Ayer me tiré al mar y me marié, vomité y me sentía muy mal, estuve tirado en los bancos de ocata, bajo las palmeras tratando de que no me dé el sol Luego, cuzamos a la farmacia, compré Paracetamol.
Del centro de Palella tuve que subir la montaña hasta Fontpineda, una urbanización en la montaña. El último bus había pasado diez y media de la mañana y el próximo no pasaba hasta eso de las tres. Tarde mucho tiempo en subir, casi una hora y llegué todo transpirado y cansado. Tomé un poco de agua y descansé en un banco. Había algunas casas de lujo que ocupaban media manzana, otras más normales pero se veia que era una zona rica. Hacía bastante calor al mediodía. Desde la montaña había una hermosa vista lejana, se veía todo el mar después de los bosques y la ciudad. En la calle Abadía del poblet hablé con un muchacho que estaba arreglando un coche en la calle y me contó muchas cosas de este barrio. También encuesté a una chica argentina que tenía el acento Español ciento x ciento españoñ ya que había llegado en 1980 a los cuatro años de edad. Yo no me hubiera dado cuenta si no me lo decía.
miércoles, 30 de marzo de 2011
Ayer fui con xavi hasta el centro comercial Diagonal Mar. Viajamos en el bus 41 que recorre muchos lugares tipicos de la ciudad, un paseo largo y panorámico por Barcelona. Al pasar por la puerta del parque de la ciudadella me contó que donde empieza la avenida San joan, antes del arco del triunfo, había un mercado general donde trabajó a principios de la década del 2000 como pollero en un negocio que tenía su madre. Trozaba pollos, conejos y gallinas y se hizo ducho en este tipo de cortes; ahora hace cuatro años que atiende el quiosko de diarios que compró la madre en la avenida Paralel, donde lo conocí hace más de un año, yo muchas veces le conté que trabajé dos años en un puesto de diarios en Saenz Peña y Estados Unidos, BS. AS. El bus tardó en llegar un poco más de media hora. Nos dejó en la puerta del gigante comercial. Esperé a que terminara el cigarrilo y entramos a caminar un poco, aunque rapidamente nos quedamos en la tienda de discos y libros del segundo piso. Ahí escuchamos discos y cada uno ojeó algún comics, yo me enganche con "El invierno de dibujante" de Paco Roca. Después nos dirijimos al negocio de Habanna y cada uno pidió un té con un alfajor. Al lado había una tienda de ropa barata donde compré dos camperitas por sólo 10 Euros cada una. Volvimos tarde en el 141, eran casi las diez de la noche, me contó algo sobre las chabolas que habia en Barcelona en el Montjuic donde vivió su abuela.
Tuve que ir a encuestar a Lica de vall, una zona de difícil acceso. Yo pensaba que una vez en Granollers no me costaría mucho acceder a este pueblo pero al llegar a la estación de buses me informaron que el próximo para Lica salía a las cinco de la tarde y recién eran las 1 del mediodía. Volví caminando a la estación de tren y le pregunté al taxista por el precio hasta el pueblo. Me dijo que calculaba unos 12 o 14 Euros, seguro menos de 15. El auto subió por una larga y empinada carretera que en cierto momento giraba y me dejó a la hora del almuerzo en el pueblo silencioso y sin gente en calles circulares de casa bajas, algunas de fin de semana. Estaba nervioso debido a que era tarde para empezar a encuestar y el pueblo parecía desierto; paré en una plaza para tranquilizarme un poco; comencé a tocar timbres y por suerte el tercero o cuarto aceptó responderme lo que me dió el aliento necesario para seguir en una tarde que empezaba con mucho desánimo. Alrededor de las cuatro de la tarde paré a comer en una plaza unas empanadillas que llevaba en la mochila mientras a lo lejos se escuchaba el rugir de los motores de las pistas de montmeló, lo que causaba en el pueblo vacío una sensación de mayor desolación. La tarde fue pasando más rápido de lo que pensaba y por suerte fui encontrando gente para encuestar. La última encuesta la hice casi a las 20 hs, aunque el sol del verano todavía iluminaba el pueblo. Bajé caminando con lentitud y atravesé la calle de los árboles hasta una avenida donde esperé un rato el bus que me dejó en Paret del valles, cerca del pueblo de mollet, luego bajé una calle algo empinada y esperé a que llegara el tren; volví muy tarde a Barcelona. Si hubiera sabido que la estación de Mollet estaba más cerca no hubiera pasado tantos nervios durante toda la mañana por no saber como llegar.
Otro día: Concierto de Kiko Veneno en una plaza de Hospitalet, muy cerca de la estacion de Avda. Carrilet. LLegamos casi a las 12 de la noche pero el recital recién comenzaba. Fui con xavi, Ernesto y sus dos hijos, ambos de unos diez años. Kiko cantó varias canciones clásicas. Dejó para el final el tema "Volando Vengo", después caminamos para la zona del metro pero antes paramos en un bar a tomar unas gaseosas. Xavi y Ernesto se fueron a fumar un porro a la salida y yo me quedé con los hijos de ernesto. Volvimos otra vez en el metro como a las tres de la mañana. Ernesto me cuenta su historia de viajero cambiante de paises desde pequeño por los exilios de su padre. Se va de Uruguay muy pequeño, en el 73 y vive en Argentina, por Ramos Mejía, hasta el 76; luego vive en catalunya hasta el 83 y cuando llega la democracia a Uruguay vuelve con su padre a Montevideo. Diez años después, a principios de los 90 y ya crecidito regresa con su mujer para quedarse en Barcelona donde vive desde entonces. El padre fue un político Uruguayo de alto rango, ocupó muchos cargos y fue ministro del interior de Tabaré, aunque Ernesto vive sencillamente, siempre dice que el dinero no le alcanza; es psicólogo social y trabaja en centros de menores pero hay algo que de él no me gusta como de otros uruguayos que conocí en el último tiempo y es ese sentimiento antiargentino, esa bronca contra nosotros que no puedo saber si siempre fue así o creció por el tema de las papeleras; pero lo cierto es que ya me pasó varias veces, incluso en unas de mis vueltas cuando crucé a pasar unos días a Montevideo, dos o tres personas no me trataron con cordialidad. No digo que sean todos pero es algo que no me gusta y más viniendo de personas que habitan tan sólo en la otra orilla del río.
Uruguay ganó la copa America y Ernesto estaba muy contento, andaba arropado con la bandera oriental y sus hijos con las remeras de peñarol. El día que ganó Uruguay discutimos algo pero nada grave, aunque me dió bronca que argentina haya perdido por penales porque jugó mejor y se notaba que uruguay especulaba desde el principio con los penales. No hablamos mucho en ese momento pero después no hubo problemas, seguí yendo al bar a ver como seguía la copa America hasta el último partido que salieron campeones.
Tuve que ir a encuestar a Lica de vall, una zona de difícil acceso. Yo pensaba que una vez en Granollers no me costaría mucho acceder a este pueblo pero al llegar a la estación de buses me informaron que el próximo para Lica salía a las cinco de la tarde y recién eran las 1 del mediodía. Volví caminando a la estación de tren y le pregunté al taxista por el precio hasta el pueblo. Me dijo que calculaba unos 12 o 14 Euros, seguro menos de 15. El auto subió por una larga y empinada carretera que en cierto momento giraba y me dejó a la hora del almuerzo en el pueblo silencioso y sin gente en calles circulares de casa bajas, algunas de fin de semana. Estaba nervioso debido a que era tarde para empezar a encuestar y el pueblo parecía desierto; paré en una plaza para tranquilizarme un poco; comencé a tocar timbres y por suerte el tercero o cuarto aceptó responderme lo que me dió el aliento necesario para seguir en una tarde que empezaba con mucho desánimo. Alrededor de las cuatro de la tarde paré a comer en una plaza unas empanadillas que llevaba en la mochila mientras a lo lejos se escuchaba el rugir de los motores de las pistas de montmeló, lo que causaba en el pueblo vacío una sensación de mayor desolación. La tarde fue pasando más rápido de lo que pensaba y por suerte fui encontrando gente para encuestar. La última encuesta la hice casi a las 20 hs, aunque el sol del verano todavía iluminaba el pueblo. Bajé caminando con lentitud y atravesé la calle de los árboles hasta una avenida donde esperé un rato el bus que me dejó en Paret del valles, cerca del pueblo de mollet, luego bajé una calle algo empinada y esperé a que llegara el tren; volví muy tarde a Barcelona. Si hubiera sabido que la estación de Mollet estaba más cerca no hubiera pasado tantos nervios durante toda la mañana por no saber como llegar.
Otro día: Concierto de Kiko Veneno en una plaza de Hospitalet, muy cerca de la estacion de Avda. Carrilet. LLegamos casi a las 12 de la noche pero el recital recién comenzaba. Fui con xavi, Ernesto y sus dos hijos, ambos de unos diez años. Kiko cantó varias canciones clásicas. Dejó para el final el tema "Volando Vengo", después caminamos para la zona del metro pero antes paramos en un bar a tomar unas gaseosas. Xavi y Ernesto se fueron a fumar un porro a la salida y yo me quedé con los hijos de ernesto. Volvimos otra vez en el metro como a las tres de la mañana. Ernesto me cuenta su historia de viajero cambiante de paises desde pequeño por los exilios de su padre. Se va de Uruguay muy pequeño, en el 73 y vive en Argentina, por Ramos Mejía, hasta el 76; luego vive en catalunya hasta el 83 y cuando llega la democracia a Uruguay vuelve con su padre a Montevideo. Diez años después, a principios de los 90 y ya crecidito regresa con su mujer para quedarse en Barcelona donde vive desde entonces. El padre fue un político Uruguayo de alto rango, ocupó muchos cargos y fue ministro del interior de Tabaré, aunque Ernesto vive sencillamente, siempre dice que el dinero no le alcanza; es psicólogo social y trabaja en centros de menores pero hay algo que de él no me gusta como de otros uruguayos que conocí en el último tiempo y es ese sentimiento antiargentino, esa bronca contra nosotros que no puedo saber si siempre fue así o creció por el tema de las papeleras; pero lo cierto es que ya me pasó varias veces, incluso en unas de mis vueltas cuando crucé a pasar unos días a Montevideo, dos o tres personas no me trataron con cordialidad. No digo que sean todos pero es algo que no me gusta y más viniendo de personas que habitan tan sólo en la otra orilla del río.
Uruguay ganó la copa America y Ernesto estaba muy contento, andaba arropado con la bandera oriental y sus hijos con las remeras de peñarol. El día que ganó Uruguay discutimos algo pero nada grave, aunque me dió bronca que argentina haya perdido por penales porque jugó mejor y se notaba que uruguay especulaba desde el principio con los penales. No hablamos mucho en ese momento pero después no hubo problemas, seguí yendo al bar a ver como seguía la copa America hasta el último partido que salieron campeones.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Hoy fui a comer con David, el chico con el que comparto el piso, al Bar-restaurant Serrano, que queda justo al lado de donde vivo, el edificio del caracol. Para que recorrer la ciudad en busca de un buen lugar para comer teniendo uno con tan buena accecibilidad desde donde vivo. Es un Local de menús baratos pero sabrosos y abundantes con un pasable y acojedor salón mediano detrás. Lo trabajan en familia y una de las hijas es la camarera, mientras que los padres controlan en la recepción y en la caja y vaya uno a saber quien se encarga de la cocina. De primer plato pedí escalibada y de segundo calamares con albondigas en salsa, estas últimas muy calientes. Una botella de vino barato catalán "Terra nostra" y un poco de pan completaron la mesa y el almuerzo. De postre flan con crema y después un café. Quedé lleno y con la panza satisfecha. Págamos 13 E. cada uno. Hoy es día de fiesta por la inmaculada concepción. Día otoñal con sol y buena temperatura comparado con los últimos días tan fríos. Día para quedarse en una esquina recibiendo los cálidos rayos de ese sol y pensar en algún momento luminoso del pasado que seguramente hay, día que no trabajo y me puedo olvidar de todo por un momento sin tener que cumplir ninguna obligación frente a ese sol, nada más. Por la tarde me quedé en el balcón de la casa escuchando música y mirando el atardecer, cosa que no hacía hace mucho, desde el verano; oscureció antes de las seis pero con un abrigo se podía estar así que me quedé buscando información en el google, leyendo noticias viejas y escuchando música con el spotify (que volví a conectar hace unos días) hasta pasadas las nueve. Tenía el libro de inglés para estudiar un poco pero como tantas veces me pasa cuando tengo tiempo libre, preferí escuchar músicar y leer páginas de internet. También me había prometido escribir pero no lo hice, sólo estas pocas líneas antes de irme a dormir.
martes, 31 de agosto de 2010
Hoy 31 de agoto del 2010 fue el último día de trabajo en Nielsen como encuestador. Trabajé en Mataró, barrio Cerdanyola pero una zona diferente a la de la última vez, antes del colegio. Por suerte no hizo tanto calor. Paré a comer un menú de seis euros en el bar liverpool, tomates, huevos, papas fritas y algunas croquetas de pollo, estuvo bien. La última encuesta se la hice a una chica paraguaya de Cacupé, me quedé hablando bastante tiempo, me contó que había comprado un terreno en Paraguay para poder hacerse la casa, lo pagaba en cuotas desde acá pero ahora había perdido uno de los dos trabajos que tenía como cuidadora de ancianos y estaba muy preocupada porque no sabía como seguir pagando eso y parecía arrepentida de haberse metido en el negocio; me contó además que estaba cansada del trabajo, hacía cuatro años que estaba en España, el mismo tiempo que yo. Volví en el bus número 8 hasta la estación y de ahí el tren hasta Barcelona. Viajé mirando el mar y las playas, todavía había mucha gente tomando sol entradas las seis de la tarde.
Cuanto tiempo hace que no escribo ni siquiera unas pocas líneas, no sé que me pasa, porque antes me sentía entusiasmado con este blog, con el hecho de escribir un poco todos los días pero ahora ya no es lo mismo, quizás es pereza o sentir que estos escritos no van hacia ningún lugar. Ahora escucho un disco de spinetta y suena el tema "quien resistirá cuando el arte ataque".
Hoy trabajé en el Prat, cerca de la estación de tren en la Avda. Virgen de montserrat al 200. Casi no paré en todo el día para no perderme la clase de inglés. Un poco antes de las siete apuré el paso hacia la estación, esperé el tren unos diez minutos, combinación en Sants, luego cambio en paralel con linea lila hasta Tetuán. Ahora suena el tema de spinetta "tengo un mono" y dice "sólo quiero descansar para poder continuar", "ni un milagro me queda ya", aunque yo todavía espero muchos y no sé si es candidez o una esperanza.
Cuanto tiempo hace que no escribo ni siquiera unas pocas líneas, no sé que me pasa, porque antes me sentía entusiasmado con este blog, con el hecho de escribir un poco todos los días pero ahora ya no es lo mismo, quizás es pereza o sentir que estos escritos no van hacia ningún lugar. Ahora escucho un disco de spinetta y suena el tema "quien resistirá cuando el arte ataque".
Hoy trabajé en el Prat, cerca de la estación de tren en la Avda. Virgen de montserrat al 200. Casi no paré en todo el día para no perderme la clase de inglés. Un poco antes de las siete apuré el paso hacia la estación, esperé el tren unos diez minutos, combinación en Sants, luego cambio en paralel con linea lila hasta Tetuán. Ahora suena el tema de spinetta "tengo un mono" y dice "sólo quiero descansar para poder continuar", "ni un milagro me queda ya", aunque yo todavía espero muchos y no sé si es candidez o una esperanza.
jueves, 7 de enero de 2010
El martes 5 de enero fui al Camp Nou con Javi, el chico que atiende el puesto de diarios una cuadra abajo, sobre Paralel. Es de la zona de San Adria, hace unas semanas que lo conozco, parece buen pibe y le gusta la manera de hablar argentina y toda nuestra cultura,conoce muchos grupos del rock nacional además del tango; siempre me pide que le recomiende algún tango; tuvo una novia argentina que vivió en Barcelona y ahora está en Paris. Xavi viajó a Buenos aires hace un año, estuvo por la zona de Palermo y por su novia se le quedó un poco pegado el acento argentino. Fuimos a ver al barcelona, vino un amigo suyo llamado David. Noche de frío y lluvia en el nou camp: El barca perdió contra el sevilla 2-1. Antes de entrar tomamos unas cervezas y comimos patatas bravas en el bar Obelix, justo frente a las puertas por donde ingresamos. En la calle unos hinchas del sevilla cantaban sin parar y agitaban sus banderas rojas y blancas. Sacamos una entrada muy barata, 10 Euros para luego pasarnos a la segunda bandeja porque había espacios libres. Había más de 40.000 personas pero el estadio parecía semivacío. Nos ubicamos en la parte central y vimos el partido muy bien, lástima que en los primeros minutos del primer tiempo la lluvia empezó a incrementarse. Saqué el paraguas y nos cubrimos un poco, se chocaban los paraguas entre sí. Lindo gol del sevilla. En el segundo tiempo empate del sueco que vi perfectamente en un desborde por la derecha que le pegó de lejos pero al minuto penal para el sevilla. El arbitro no dirigió bien y anuló mal un gol del barcelona. Volvimos a pie hasta la estación collblank que significa cuello blanco en catalán, nombre raro. Mucha gente en el metro. Combinación en Sants con la línea verde hasta plaza España. A xavi le gusta mucho el tango y siempre me pide que cantemos alguno. Ahora está copado con "Tres años" y se la pasa cantando, yo no me acuerdo toda la letra exactamente.
Al otro día, feriado por Reyes, fui en Skate desde mi casa en poble sec hasta la playa; pasé por toda la costa. Me quedé en la zona de poble nou bajando un desnivel a toda velocidad, me daba una enorme sensación de libertad. Luego patiné un poco por la zona interna de poble nou, me acuerdo de la calle del ferrocarril, al lado de la rambla de Poble nou. Comí en un lugar paquistaní, luego seguí andando en Skate. Más tarde volví al bar y tomé un café. Leí un poco el libro Psicomagia de Jodorowsky y el diario Sport para ver que decían del partido.Siempre la soledad.
Al otro día, feriado por Reyes, fui en Skate desde mi casa en poble sec hasta la playa; pasé por toda la costa. Me quedé en la zona de poble nou bajando un desnivel a toda velocidad, me daba una enorme sensación de libertad. Luego patiné un poco por la zona interna de poble nou, me acuerdo de la calle del ferrocarril, al lado de la rambla de Poble nou. Comí en un lugar paquistaní, luego seguí andando en Skate. Más tarde volví al bar y tomé un café. Leí un poco el libro Psicomagia de Jodorowsky y el diario Sport para ver que decían del partido.Siempre la soledad.
domingo, 29 de noviembre de 2009
Por la mañana fui a tomar un café al bar Agora de Paralel. Me quedé en el lugar casi dos horas. Miraba y leía. Primero leí la revista "Magazine" de "La Vanguardia"; recuerdo una nota a Ricardo Darín en donde hablaba de sus dos últimas películas. Luego traté de leer un poco en catalán "El senyor de les mosques" pero había palabras que no entendía y no tenía el diccionario encima, así que decidí dejarlo. Hablé un poco con la chica argentina que atiende hace un tiempo, es de Morón y hace dos años que está acá. Vive con el esposo y un hijo en "Santa coloma de gramanet". Nos quedamos hablando sobre el significado de esa localidad, según ella significaba "Santa paloma de la mano grande", un nombre muy particular, aunque en un momento asentí a lo que ella me dijo, luego me quedé pensando y no estaba tan seguro de ese significado. Volví a mi casa y me quedé mucho tiempo con la computadora buscando datos de todo tipo y biografías de escritores; leí bastante sobre cendrars y su particular vida de bohemio y vagabundo, su terrible experiencia de la guerra y la pérdida del brazo, su vida llena de aventuras en distintas ciudades del mundo. Después me cociné unos vegetales congelados que tenía hace tiempo. Me salieron mal. Comí a eso de las seis de la tarde. Me hubiera gustado comer más temprano pero acá María utiliza la cocina mucho tiempo y prefiero buscar el hueco en que no haya nadie. Siempre están dando vuelta en la cocina, tanto ella como Roldán y cuando cocinan ocupan mucho espacio y mucho tiempo, cosa que ultimamente me empieza a molestar, además que a veces cuando estoy cocinando María viene a ver que hago, como husmeando demasiado, mirando mis movimientos. Pero bueno, será cuestión de ir buscando huecos, aunque lo mejor es hablar y dejar de quedarme callado con las cosas que me molestan como me suele pasar, si estoy pagando tengo derecho a tener un espacio en la cocina también. A eso de las siete y media salí a Paralel a buscar un bar para poder sentarme y ver el Barca- Madrid pero era imposible, todos estaban llenos, incluso, a pesar del frío había gente en la vereda esperando que salieran otros o mirando desde atras de los vidrios como podían. Bajé un poco la avenida y a la altura de Poble Sec, debajo de las galería con anchas columnas que hay en toda esa calle, había un televisor que daba a la calle. Me quedé parado todo el segundo tiempo porque era imposible sentarse. Un hombre del edificio que está al lado del bar se puso furioso porque había una mesa en la puerta de la casa que le impedía entrar, la tiró con violencia e hizo un estruendo que llamó la atención de toda la gente, luego puteó. Inmediatamente empezó a gritar y amagó con pegarle a uno de los camareros. Su mujer lo separaba pero el hombre sacudía con fuerza su bastón. Este pequeño suceso hizo que por un momento muchos nos desconectaramos del partido. Vi el golazo del sueco, la gente gritó mucho... el encuentro terminó 1-0 con el Barca en la punta. Más tarde llegué a mi casa y puse en Roja-directa el partido de San Lorenzo - Boca, por suerte iba dos a cero y en el segundo tiempo hicieron el tercero. San Lorenzo fue muy superior a Boca y ratificó su paternidad, aunque lamentablemente ya no tiene posibilidades de salir campeón puede entrar en la copa libertadores. Noche de Fútbol. Después me quedé más tiempo buscando información con la computadora, Miré un poco de información sobre Lawrence Durrel y leí bastantes poesías de Paco Urondo.
domingo, 4 de octubre de 2009
Esto escribí en la habitación del piso compartido de estudiantes que alquilaba con mi hermano juan Manuel en el barrio del Borne en Barcelona a mediados del 2006: "Sara ya está en Bologna o en Módena, vaya uno a saber. Todo depende de su estado de ánimo, porque sus padres viven en una casa de campo a una hora de Bologna pero también tienen un departamento vacío en Modena que utiliza cuando quiere estar sola, cerca de la plaza de la estación de trenes.Estudia filosofía y le gusta escribir. Ella siempre habla de política y dice que se identifica con el comunismo italiano, aunque su familia tenga dinero y algunas propiedades y empieza a hablar de la tradición izquierdista de Bologna y demás...; ella me contó del hecho trágico de la bomba que pusieron en la estación en 1980 y asesinó a decenas de personas, en esa misma estación de trenes yo dormí una noche antes de encontrar un albergue que quedaba muy lejos del centro, una noche muy fría e interminable con algunos vagabundos que dormían al lado mío y otros que esperaban el tren que salía temprano.
Sara también me contó de los luchadores antifascistas en los campos de Emilio Romaña durante la segunda guerra mundial y un montón de cosas más que nada tienen que ver con la política, pero sí con esta zona geográfica del norte de Italia en donde hace mucho frío en invierno y mucho calor en verano y donde se encuentra la universidad más antigua del mundo. Pero como decía, para ella fue una ruina tener que haberse ido de Barcelona, esa era la palabra que utilizaba siempre, "ruina". Va a extrañar mucho a una ciudad que le dió más de lo que ella esperaba; Seis meses imborrables en su memoria donde conoció la mayor cantidad de bares posibles y fue a todo los conciertos que pudo. Ella me hizo conocer el bar del blues y el jazz, el harlem, cerca de la plaza tripi y un montón de bares y rincones de la ciudad cuando yo recién llegaba a Barcelona y por primera vez recorría sus calles. Ella me mostró los lugares claves del centro de la ciudad. Solamente viví un poco más de un mes con ella pero siempre la recordaré en su esfuerzo por pronunciar el español mejor y buscar en su memoria, frunciendo la ceja, la palabra exacta en castellano. Me acuerdo también de su novio Alberto del que siempre se quejaba pero con el que siempre, al final volvía. El día de su despedida dijo: "Este día es la ruina, vuelve la rutina". Unos meses después tuve la suerte de viajar a Italia con muy poco dinero en el bolsillo y una mochila y después de vagabundear un par de días por la zona de Bologna, cuando ya no tenía en donde dormir y me sentía solo y desolado, la llamé y me dijo que vaya, que ella venía a mi encuentro a una estación de tren cuyo nombre ahora no recuerdo, cerca de su casa de Emilio Romagna, a media hora de la ciudad de Bologna. La zona era rural, hacía mucho frío, era enero del 2007 y después fuimos a la casa de Alberto en el medio del campo; me acuerdo que me llevaba con su auto por un camino que subía y bajaba pequéñas montañas y al costado había mucho bosque. Había carteles que prevenía de jabalíes y otros animales salvajes. En el camino Sara me contó que en algunos lugares de Italia, había Osos, creo que me nombró a Abruzo, en esa zona, suele haber algunos osos salvajes me dijo, cosa que me pareció rara.
Sara también me contó de los luchadores antifascistas en los campos de Emilio Romaña durante la segunda guerra mundial y un montón de cosas más que nada tienen que ver con la política, pero sí con esta zona geográfica del norte de Italia en donde hace mucho frío en invierno y mucho calor en verano y donde se encuentra la universidad más antigua del mundo. Pero como decía, para ella fue una ruina tener que haberse ido de Barcelona, esa era la palabra que utilizaba siempre, "ruina". Va a extrañar mucho a una ciudad que le dió más de lo que ella esperaba; Seis meses imborrables en su memoria donde conoció la mayor cantidad de bares posibles y fue a todo los conciertos que pudo. Ella me hizo conocer el bar del blues y el jazz, el harlem, cerca de la plaza tripi y un montón de bares y rincones de la ciudad cuando yo recién llegaba a Barcelona y por primera vez recorría sus calles. Ella me mostró los lugares claves del centro de la ciudad. Solamente viví un poco más de un mes con ella pero siempre la recordaré en su esfuerzo por pronunciar el español mejor y buscar en su memoria, frunciendo la ceja, la palabra exacta en castellano. Me acuerdo también de su novio Alberto del que siempre se quejaba pero con el que siempre, al final volvía. El día de su despedida dijo: "Este día es la ruina, vuelve la rutina". Unos meses después tuve la suerte de viajar a Italia con muy poco dinero en el bolsillo y una mochila y después de vagabundear un par de días por la zona de Bologna, cuando ya no tenía en donde dormir y me sentía solo y desolado, la llamé y me dijo que vaya, que ella venía a mi encuentro a una estación de tren cuyo nombre ahora no recuerdo, cerca de su casa de Emilio Romagna, a media hora de la ciudad de Bologna. La zona era rural, hacía mucho frío, era enero del 2007 y después fuimos a la casa de Alberto en el medio del campo; me acuerdo que me llevaba con su auto por un camino que subía y bajaba pequéñas montañas y al costado había mucho bosque. Había carteles que prevenía de jabalíes y otros animales salvajes. En el camino Sara me contó que en algunos lugares de Italia, había Osos, creo que me nombró a Abruzo, en esa zona, suele haber algunos osos salvajes me dijo, cosa que me pareció rara.
lunes, 24 de agosto de 2009
Por un camino que serpenteaba levemente hacia la montaña, entre arbustos pequeños y secos distinguí a dos campesinos con ropas muy viejas, se escuchaba una conversación muy baja; los vi ocultarse bajo unos árboles más altos, no supe bien si del sol o de mí; se qué de repente desaparecieron y todo quedo vacío y en silencio otra vez. Al rato, un murmullo de nuevo y los veo partir a caballo...; en ningún momento me miraron. Más allá del camino, había unos arbóles altos de color verde claro, creo que eran álamos cosa que me llamo la atención en un paisaje no demasiado frondoso y por momentos desértico. El color de estos árboles contrastaba con el pasto seco del campo. Allí me quedé un momento y pude pensar. Más lejos, casi borrosas, entreví las altas montañas, algún pico conservaba todavía un poco de nieve con agugeros en el medio donde se veía la tierra seca. Cerré los ojos, no me preocupé de los campesinos estuvieran en la zona y agradecí de estar en ese lugar y a salvo. Por lo menos, por ahora, parecía no correr riesgo. La luz de a poco disminuía y la noche jugaba a mi favor. Me juré no dormir y y caminar hacia el oeste hasta que se hiciera de nuevo de día. Caminar y caminar con la luz como única luz y guía. Diez o más horas de caminata deberían transportarme bien lejos de donde estaba ahora, por los menos unos 40 kilómetros; alejarme lo máximo posible era la única consigna que centelleaba en mi cabeza. No me importaba no dormir, ya tendría tiempo más adelante, lo importante ahora era huir. Podría estar varios días despierto con tal de alejarme. No escuchar ruidos de helicopteros rastrillando la zona como unas horas atrás me infundía una indescriptible tranquilidad, aunque no me pensaba a salvo ni mucho menos. En un momento pensé que se habían equivocado, que creyeron que había salido para el este y me buscaban por otra zona. Quizás creyeron que había salido para la ciudad, la opción más coherente para un prófugo, aunque no para mí que entreví en los campos y montañas los mejores escondites antes de perderme anónimo en alguna ciudad. Primero tendría que curar mis heridas, quizás pasar unas horas por algún poblado aunque corriera el riesgo de ser delatado. No tenía mapa encima, solo la cordillera hacia la izquierda. Por suerte tenía agua y un río flaco pero con agua limpia parecía seguirme siempre en la escapada. Sin comer podría estar varios días pero antes tendría que encontrar algún poblado aunque pensar en esto me volvía a intranquilizar, era el miedo al contacto con la gente y a que me delataran. Lo importante era no llamar la atención, cosa difícil en los pueblo perdidos del campo. Al tiempo que hacía estas reflexiones me di cuenta que el día llegaba a su fin. Caminé un poco más aprisa en un campo que no se presentaba difícil; la maleza era muy baja y no tocaba mis heridas de las rodillas. La promesa de no quedarme dormido no se cumplió y creo que alrededor de las tres de la mañana descansé junto a un pequeño arbol al lado del río. Me desperté con las primeras claridades y cansado así que supuse que había dormido muy poco. El silencio era total y en un principio me sentí confuso, perdido, sin recuerdos. No sabía bien que hacía en ese lugar,y aunque sabía que huía no recordaba de que o de quienes. Sólo supe que tenía que continuar andando pero tuve miedo, temblé de frío, el silencio era total.
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