domingo, 4 de octubre de 2009

Esto escribí en la habitación del piso compartido de estudiantes que alquilaba con mi hermano juan Manuel en el barrio del Borne en Barcelona a mediados del 2006: "Sara ya está en Bologna o en Módena, vaya uno a saber. Todo depende de su estado de ánimo, porque sus padres viven en una casa de campo a una hora de Bologna pero también tienen un departamento vacío en Modena que utiliza cuando quiere estar sola, cerca de la plaza de la estación de trenes.Estudia filosofía y le gusta escribir. Ella siempre habla de política y dice que se identifica con el comunismo italiano, aunque su familia tenga dinero y algunas propiedades y empieza a hablar de la tradición izquierdista de Bologna y demás...; ella me contó del hecho trágico de la bomba que pusieron en la estación en 1980 y asesinó a decenas de personas, en esa misma estación de trenes yo dormí una noche antes de encontrar un albergue que quedaba muy lejos del centro, una noche muy fría e interminable con algunos vagabundos que dormían al lado mío y otros que esperaban el tren que salía temprano.
Sara también me contó de los luchadores antifascistas en los campos de Emilio Romaña durante la segunda guerra mundial y un montón de cosas más que nada tienen que ver con la política, pero sí con esta zona geográfica del norte de Italia en donde hace mucho frío en invierno y mucho calor en verano y donde se encuentra la universidad más antigua del mundo. Pero como decía, para ella fue una ruina tener que haberse ido de Barcelona, esa era la palabra que utilizaba siempre, "ruina". Va a extrañar mucho a una ciudad que le dió más de lo que ella esperaba; Seis meses imborrables en su memoria donde conoció la mayor cantidad de bares posibles y fue a todo los conciertos que pudo. Ella me hizo conocer el bar del blues y el jazz, el harlem, cerca de la plaza tripi y un montón de bares y rincones de la ciudad cuando yo recién llegaba a Barcelona y por primera vez recorría sus calles. Ella me mostró los lugares claves del centro de la ciudad. Solamente viví un poco más de un mes con ella pero siempre la recordaré en su esfuerzo por pronunciar el español mejor y buscar en su memoria, frunciendo la ceja, la palabra exacta en castellano. Me acuerdo también de su novio Alberto del que siempre se quejaba pero con el que siempre, al final volvía. El día de su despedida dijo: "Este día es la ruina, vuelve la rutina". Unos meses después tuve la suerte de viajar a Italia con muy poco dinero en el bolsillo y una mochila y después de vagabundear un par de días por la zona de Bologna, cuando ya no tenía en donde dormir y me sentía solo y desolado, la llamé y me dijo que vaya, que ella venía a mi encuentro a una estación de tren cuyo nombre ahora no recuerdo, cerca de su casa de Emilio Romagna, a media hora de la ciudad de Bologna. La zona era rural, hacía mucho frío, era enero del 2007 y después fuimos a la casa de Alberto en el medio del campo; me acuerdo que me llevaba con su auto por un camino que subía y bajaba pequéñas montañas y al costado había mucho bosque. Había carteles que prevenía de jabalíes y otros animales salvajes. En el camino Sara me contó que en algunos lugares de Italia, había Osos, creo que me nombró a Abruzo, en esa zona, suele haber algunos osos salvajes me dijo, cosa que me pareció rara.